sábado, 30 de marzo de 2019

Ezequiel 46


Ezequiel 46
1 Así ha dicho Dios el Señor:
«La puerta del atrio interior que da al oriente permanecerá cerrada durante los seis días de trabajo, pero se abrirá el día de reposo y también durante los días de luna nueva. 2 El príncipe entrará por el camino del portal de la puerta exterior, y se quedará de pie junto al umbral de la puerta mientras los sacerdotes ofrecen su holocausto y sus ofrendas de paz; luego adorará junto a la entrada de la puerta, y entonces podrá salir; pero la puerta no se cerrará hasta la tarde. 3 Así mismo, el pueblo del país adorará delante del Señor, a la entrada de la puerta, en los días de reposo y en los días de luna nueva. 4 El holocausto que el príncipe ofrecerá al Señor en el día de reposo consistirá en seis corderos sin defecto y en un carnero sin tacha; 5 con cada carnero ofrecerá veinte litros de cereal, con cada cordero la ofrenda será conforme a sus posibilidades, y con los veinte litros de cereal ofrecerá seis litros de aceite. 6 El día de la luna nueva la ofrenda será de un becerro sin tacha, más seis corderos y un carnero, todos ellos sin defecto. 7 Con el becerro y con cada carnero ofrecerá veinte litros de cereal, pero con los corderos la ofrenda será conforme a sus posibilidades; por cada veinte litros de cereal deberá ofrecer seis litros de aceite.
8 »El príncipe debe entrar y salir por el camino del portal de la puerta, 9 pero cuando el pueblo de la tierra se presente ante el Señor durante las fiestas, los que entren por la puerta del norte deberán salir por la puerta del sur, y los que entren por la puerta del sur deberán salir por la puerta del norte. No podrán regresar por la misma puerta por la que entraron, sino que saldrán por la puerta de enfrente. 10 Cuando ellos entren, el príncipe entrará con ellos, y cuando ellos salgan, también el príncipe saldrá.
11 »En las fiestas y en las asambleas solemnes, la ofrenda será de veinte litros de cereal con cada becerro y con cada carnero; con los corderos, la ofrenda será conforme a sus posibilidades; con cada veinte litros de cereal deberá ofrecerse seis litros de aceite.
12 »Cuando el príncipe ofrezca al Señor voluntariamente un holocausto u ofrendas de paz, se le abrirá la puerta que da al oriente, y presentará su holocausto y sus ofrendas de paz tal y como las ofrece en el día de reposo; después de eso saldrá, y en cuanto salga se cerrará la puerta.
13 »Cada mañana ofrecerás en holocausto al Señor un cordero de un año, sin defecto, 14 junto con seis litros de cereal como ofrenda, más dos litros de aceite para mezclarlo con la flor de harina. Esta ofrenda para el Señor es un estatuto perpetuo, y se le debe ofrecer continuamente. 15 Así que todas las mañanas deberán ofrecer el cordero, la ofrenda y el aceite, como holocausto continuo.»
16 Así ha dicho Dios el Señor:
«Si el príncipe da a sus hijos una parte de su propiedad, esta propiedad será la herencia de ellos. 17 Pero si da parte de su propiedad a alguno de sus siervos, ésta será propiedad del siervo hasta el año del jubileo, después del cual volverá a ser propiedad del príncipe. En cambio, su herencia será de sus hijos. 18 Pero el príncipe no podrá tomar nada de la herencia del pueblo ni despojarlos de sus propiedades; la herencia que dé a sus hijos será de sus propiedades, para que ninguno de mi pueblo sea expulsado de su propiedad.»
19 El hombre me llevó después por la entrada que daba hacia la puerta, hacia las cámaras que daban al norte y que estaban consagradas para los sacerdotes, y allí, en el fondo del ala occidental, vi un lugar. 20 Entonces aquel hombre me dijo:
«En este lugar los sacerdotes cocerán la ofrenda por el pecado y por la expiación; cocerán aquí la ofrenda para no sacarla al atrio exterior, porque entonces el pueblo quedaría santificado.»
21 Luego me llevó al atrio exterior y me condujo por los cuatro rincones del atrio; y en cada rincón había un patio. 22 En los cuatro rincones del atrio había patios cercados, de cuarenta codos de largo y treinta codos de ancho. Los cuatro patios medían lo mismo. 23 Alrededor de los cuatro había una pared, y alrededor de las paredes, por la parte baja, había fogones. 24 Entonces me dijo:
«Éstas son las cocinas donde los servidores del templo cocerán la ofrenda del pueblo.»

OBSERVACIONES SOBRE EL CULTO Y LAS PROPIEDADES
1.       El orden del culto (v.1-15; 19-24)
El Señor va explicando cómo se realizará el culto en el templo: el orden de las puertas, los sacrificios de los sacerdotes, la participación del pueblo, la ofrendas del príncipe acorde a sus posibilidades, su liderazgo en el culto, y las ofrendas diarias que se ofrecerán todos los días.
Preg.Aplic.:¿Estoy ofrenda al Señor acorde a mis posibilidades?, ¿Cómo padre, estoy ejerciendo el liderazgo del culto a Dios en mi familia?, ¿estoy consagrando mi vida a Dios diariamente y mis actos son una ofrenda grata a El?
2.       El manejo de las propiedades (v.16-)
El príncipe puede dar como herencias a sus hijos parte de su propiedad, pero si lo a da sus siervos ellos lo deben devolver hasta el año del jubileo, no podrá despojar propiedades al pueblo.
Preg.Aplic.: ¿Soy buen administrador de las propiedades que Dios me ha dado?, ¿busco dejar herencia a mis hijos?, ¿me aprovecho de mi cargo y abuso de otros?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
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viernes, 29 de marzo de 2019

Ezequiel 45


Ezequiel 45
1 »Cuando ustedes hagan el sorteo para dar a cada uno su propia tierra, deberán apartar para el Señor una parcela de doce y medio kilómetros de largo por cinco kilómetros de ancho. En la tierra de ustedes, esta parcela y sus contornos serán santificados y consagrados al Señor. 2 De esta parcela se apartará un terreno cuadrado, de doscientos cincuenta metros por lado, con una franja en su derredor de veinticinco metros, para sus ejidos. Ese terreno será para el santuario. 3 También se medirá un terreno de doce y medio kilómetros de largo por cinco de ancho, y en esta área estarán el santuario y el lugar santísimo. 4 La parte consagrada de este terreno será para los sacerdotes, es decir, los ministros del santuario que se acercan para servir al Señor, y servirá para sus casas y como recinto sagrado para el santuario. 5 Así mismo, se les dará en propiedad a los levitas, ministros del templo, un terreno de doce y medio kilómetros de largo por cinco de ancho, con veinte cámaras.
6 »Para la ciudad apartarán un terreno de doce y medio kilómetros de largo por dos y medio kilómetros de ancho, además del terreno apartado para el santuario, Éste será propiedad de todo el pueblo de Israel.
7 »La porción correspondiente al príncipe estará a uno y otro lado del terreno apartado para el santuario, y junto a la propiedad de la ciudad, frente a lo que se apartó para el santuario y frente a la propiedad de la ciudad, y su longitud se extenderá desde el extremo occidental hasta el extremo oriental. 8 Esta tierra será su posesión en Israel, para que nunca más mis príncipes opriman a mi pueblo Israel, sino que le den sus tierras según el número de sus tribus.»
9 Así ha dicho Dios el Señor:
«¡Basta ya, príncipes de Israel! ¡Déjense ya de violencia y de rapiña! ¡Practiquen el derecho y la justicia, y dejen ya de oprimir a mi pueblo!
Palabra de Dios el Señor.
10 »Usen balanzas y medidas justas para los líquidos y los áridos. 11 Tanto el bato para los líquidos como el efa para los áridos serán equivalentes a la décima parte del homer de doscientos litros; es decir, serán equivalentes a veinte litros. 12 El siclo será de diez gramos, y sesenta siclos serán una mina.
13 »Como ofrenda deben ofrecer la sexagésima parte de sus cosechas de trigo y de cebada. 14 Además, del aceite se les ordena ofrecer veinte litros, es decir, la décima parte de la medida oficial, que es el homer. 15 Para sacrificio, para holocausto, para ofrendas de paz y para la expiación por ellos, una cordera engordada de un rebaño de doscientas corderas de Israel.
Palabra de Dios el Señor.
16 »Todo el pueblo en el país estará obligado a dar esta ofrenda para el príncipe de Israel, 17 pero al príncipe le corresponderá contribuir con el holocausto, el sacrificio y la libación en las fiestas solemnes, en las lunas nuevas, en los días de reposo y en todas las fiestas del pueblo de Israel. El príncipe dispondrá la expiación, la ofrenda, el holocausto y las ofrendas de paz, para hacer expiación por el pueblo de Israel.»
18 Así ha dicho Dios el Señor:
«El día primero del mes primero tomarás de la vacada un becerro sin defecto, y purificarás el santuario. 19 El sacerdote tomará un poco de la sangre de la expiación y la pondrá sobre los postes del templo, sobre los cuatro ángulos del descanso del altar, y sobre los postes de las puertas del atrio interior. 20 Esto lo harás así el séptimo día del mes, en favor de los que pecaron por error y por engaño, y harás expiación por el templo.
21 »El día catorce del mes primero celebrarán ustedes la pascua. Será una fiesta de siete días, durante la cual se comerá pan sin levadura. 22 Ese día el príncipe ofrecerá en sacrificio por el pecado un becerro, por sí mismo y por todo el pueblo del país. 23 Durante cada uno de los siete días de la fiesta solemne ofrecerá en holocausto al Señor siete becerros y siete carneros sin defecto, y un macho cabrío, en sacrificio por el pecado. 24 Con cada becerro y con cada carnero ofrecerá como ofrenda veinte litros de cereal, más seis litros de aceite por cada veinte litros de cereal.
25 »A los quince días del mes séptimo, durante los siete días de la fiesta, hará lo mismo en cuanto a la expiación, el holocausto, la ofrenda y el aceite.»

INSTRUCCIONES DE DIOS A LOS PRINCIPES Y AL PUEBLO
1.       El reparto de la tierra (v.1-8)
En el reparto de los terrenos, se separará un terreno para el templo, otro para los sacerdotes y levitas, y uno para la ciudad de propiedad del pueblo. También el príncipe de Israel, tendrá su propiedad acorde a las tribus de Israel, y para que ya no oprima al pueblo.
Preg.Aplic.: ¿Estoy buscando el reparto justo para los demás?, ¿estoy cuidando que nadie se aproveche de los demás?
2.       El cuestionamiento a las injusticias de los príncipes (v.9-17)
Dios llama a los príncipes que dejen la violencia y de oprimir al pueblo. Que usen balanzas y medidas justas, que no roben. Todos ofrendaran sus diezmos, y ofrendas al príncipe, pero este entregará los sacrificios para las fiestas solemnes.   
Preg.Aplic.: ¿Estoy usando la violencia para ejercer mi liderazgo?, ¿estoy haciendo negocios injustos, buscando ganar más y haciendo perder a otros?, ¿estoy cumpliendo mis responsabilidades?
3.       La Pascua (v.18-25)
A inicio de las ofrendas, el sacerdote purificará el templo con la sangre del becerro. Luego, se iniciará la Pascua por 7 días. En cada día se ofrecerán sacrificios por los pecados.
Preg.Aplic.: ¿Es mi vida un sacrificio vivo a Dios?, ¿mi conducta está siendo de agrado al Señor?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
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jueves, 7 de marzo de 2019

Ezequiel 44


Ezequiel 44
1 El hombre me hizo volver hacia la puerta exterior del santuario, la cual da hacia el oriente, y estaba cerrada. 2 Entonces el Señor me dijo:
«Esta puerta permanecerá cerrada. No se abrirá, ni entrará nadie por ella, porque por ella entró el Señor y Dios de Israel; así que permanecerá cerrada. 3 En cuanto al príncipe, él podrá sentarse allí para comer pan delante del Señor, porque es el príncipe; pero deberá entrar por el vestíbulo de la puerta, y por allí también saldrá.»
4 Luego me llevó hacia la puerta del norte, que estaba frente al templo. Yo miré, y vi que la gloria del Señor había llenado su templo, así que me incliné sobre mi rostro. 5 Entonces el Señor me dijo:
«Hijo de hombre, pon atención y abre bien los ojos; presta oído a todo lo que te digo tocante a todas las ordenanzas y leyes del templo del Señor; presta atención a todas las entradas y salidas del templo, 6 y dile a Israel, a ese pueblo rebelde, que yo, su Señor y Dios, he dicho: “¡Basta, pueblo de Israel, de todas tus abominaciones! 7 ¡Basta de traerme extranjeros, gente incircuncisa en su corazón y en su cuerpo, para contaminar con su presencia mi santuario y mi templo! ¡Basta de ofrecer mi pan, y la grasa y la sangre, y de invalidar mi pacto con todas tus abominaciones!” 8 Pues Israel no ha respetado lo establecido acerca de mis cosas santas, sino que han puesto a extranjeros como guardianes de las ordenanzas en mi santuario.»
9 Así ha dicho Dios el Señor:
«No entrará en mi santuario ningún extranjero que viva entre los hijos de Israel, ni tampoco ninguno de sus hijos, ni nadie que sea incircunciso en el corazón y en su cuerpo. 10 Los levitas que se apartaron de mí cuando Israel se alejó de mí y se fue tras sus ídolos, cargarán con su iniquidad 11 y servirán en mi santuario como porteros y sirvientes del templo. Ellos se encargarán de matar los animales que el pueblo ofrece para el holocausto, y estarán al servicio del pueblo, 12 tal y como le sirvieron delante de sus ídolos. Ellos fueron los que con su maldad hicieron tropezar al pueblo de Israel; por eso he levantado mi mano y he jurado que ellos cargarán con su iniquidad.
Palabra de Dios el Señor.
13 »Ninguno de ellos se acercará a mí para servirme como sacerdote, ni se acercará a ninguna de mis cosas santas y santísimas, sino que cargarán con su vergüenza por las abominaciones que cometieron. 14 Yo los pondré a cargo de la custodia del templo y para todo el servicio que haya de hacerse en él.
15 »Los que se acercarán a mí para servirme serán los sacerdotes levitas hijos de Sadoc, pues ellos respetaron el ordenamiento del santuario cuando los hijos de Israel se apartaron de mí. Ellos podrán presentarse ante mí para ofrecerme la grasa y la sangre.
Palabra de Dios el Señor.
16 »Sólo ellos podrán entrar en mi santuario y acercarse a mi mesa para servirme, pero deberán respetar mis ordenanzas. 17 Cuando entren por las puertas del atrio interior, se pondrán vestiduras de lino. Y cuando ministren en las puertas del atrio interior y dentro del templo, no deberán ponerse nada de lana. 18 Se cubrirán la cabeza con turbantes de lino, y el cuerpo con calzoncillos de lino. No deben vestirse con nada que los haga sudar. 19 Cuando salgan al atrio exterior para hablar con el pueblo, se quitarán las vestiduras con que hayan ministrado y las dejarán en las cámaras del santuario, y se pondrán otros vestidos para no santificar al pueblo con sus vestiduras. 20 No se raparán la cabeza ni se dejarán crecer el cabello; sólo se lo recortarán. 21 Y cuando algún sacerdote deba entrar en el atrio interior, ninguno de ellos deberá beber vino. 22 Tampoco tomarán por esposa a una viuda ni a una mujer repudiada, sino que tomará por esposa a una doncella del linaje del pueblo de Israel, o a la viuda de algún sacerdote.
23 »Los sacerdotes deberán enseñar a mi pueblo a distinguir entre lo santo y lo profano, y a discernir entre lo limpio y lo no limpio. 24 En caso de pleito, su papel será el de jueces, y lo harán en conformidad con mis juicios. Además, cumplirán con mis leyes y mis decretos para todas mis fiestas solemnes, y santificarán mis días de reposo. 25 No se acercarán a ningún cadáver, para no contaminarse. Sólo podrán contaminarse si el cadáver es el de su padre o el de su madre, o el de algún hijo suyo, o hija, o hermano, o hermana que no se haya casado nunca. 26 Después de que haya sido purificado, se contarán siete días, 27 y el día que entre al atrio interior para ministrar en el santuario, ofrecerá su expiación.
Palabra de Dios el Señor.
28 »Los sacerdotes no podrán tener en Israel ninguna propiedad. Su propiedad soy yo. 29 Comerán de la ofrenda y de la expiación y del sacrificio por el pecado. Suyo será todo lo que se consagre en Israel. 30 De los sacerdotes serán los primeros frutos de todo, y todo lo que se presente de todas las ofrendas. De igual manera, se darán a los sacerdotes las primicias de todas sus harinas. Así la bendición se posará en sus casas. 31 Y no comerán los sacerdotes la carne de aves o animales que hayan sido matados o desgarrados.

EL CULTO EN EL TEMPLO
1.       Los levitas (v.1-14)
El Señor le da instrucciones a Ezequiel sobre cómo se desarrollará el servicio en el templo. Se señala que no permitirá que extranjeros sirvan como antes y los levitas que cayeron en idolatría, servirán en el templo.
Preg.Aplic.: ¿Estoy cumpliendo las ordenanzas del Señor?, ¿he consagrado mi vida al servicio a Dios?
2.       Los sacerdotes (v.15-31)
Ejercerán el sacerdocio los hijos de Sadoc que fueron íntegros. El Señor les da ordenanzas: para el vestido para ministrar y hablar a Israel; cabello recortado; esposa doncella o viuda; enseñaran integridad; serán jueces; cuidar fiestas y dia de reposo; cuidarse de los cadáveres; no tendrán propiedades; vivirán de los diezmos.
Preg.Aplic.: ¿Mi vida, actos, vestimenta, da gloria a Dios?, ¿estoy sirviendo a Dios en todas las áreas de mi vida?, ¿soy integro en mi conducta?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
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eze

martes, 5 de marzo de 2019

Ezequiel 43


Ezequiel 43
1 El hombre me llevó luego a la puerta que da hacia el oriente, 2 y vi que la gloria del Dios de Israel venía del oriente. Podía escucharse un rumor como de muchas aguas, y por causa de su gloria la tierra resplandecía. 3 Lo que vi tenía el aspecto de una visión, como la que tuve cuando el Señor vino a destruir la ciudad, y como las que tuve junto al río Quebar. Entonces me incliné sobre mi rostro, 4 y la gloria del Señor penetró en el templo a través de la puerta que daba al oriente. 5 El espíritu me levantó y me llevó al atrio interior, y allí vi cómo la gloria del Señor llenaba el templo.
6 El hombre permanecía junto a mí, y entonces oí que desde el templo alguien me hablaba 7 y me decía:
«Hijo de hombre, en este lugar tengo mi trono; en este lugar reposan las plantas de mis pies, y en este lugar habitaré para siempre entre los hijos de Israel. Nunca más el pueblo de Israel ni sus reyes volverán a profanar mi santo nombre con sus fornicaciones, ni con los cadáveres de sus reyes en sus lugares altos. 8 Porque ellos contaminaron mi santo nombre con las abominaciones que cometieron, pues pusieron su umbral junto a mi umbral, y su contrafuerte junto a mi contrafuerte, con sólo una pared entre ellos y yo. Por eso en mi furor los consumí. 9 Pero ahora arrojarán lejos de mí sus fornicaciones y los cadáveres de sus reyes, y yo habitaré en medio de ellos para siempre.
10 »Tú, hijo de hombre, muéstrale este templo al pueblo de Israel, y haz que midan su diseño, para que se avergüencen de sus pecados. 11 Si en realidad se avergüenzan de todo lo que han hecho, dales a conocer el diseño del templo y su disposición, y sus salidas y entradas, y todas sus formas, descripciones y configuraciones, y también todas sus leyes. Descríbeselo en detalle, para que respeten todas sus formas y todas sus reglas, y las pongan por obra. 12 Ésta es la ley del templo: La cumbre del monte, el recinto entero, y todos sus alrededores, será santísimo. Ésta es la ley del templo.»
13 Las medidas del altar eran en codos, y el codo equivale a cincuenta centímetros. La base medía cincuenta centímetros de ancho, y el remate alrededor de su borde medía veinticinco centímetros. Éste era el zócalo del altar. 14 Partiendo del suelo, desde la base hasta el lugar de abajo, medía un metro, y el ancho era de cincuenta centímetros; desde la cornisa menor hasta la cornisa mayor medía dos metros con cincuenta centímetros de ancho. 15 El altar medía dos metros, y encima del altar había cuatro cuernos. 16 Por sus cuatro costados, el altar medía seis metros de largo por seis metros de ancho, pues era cuadrado. 17 Por sus cuatro costados, el descanso medía siete metros de largo por siete metros de ancho, y el derredor del borde era de veinticinco centímetros; la base medía cincuenta centímetros por lado, y sus gradas miraban al oriente.
18 Aquel hombre me dijo:
«Hijo de hombre, así ha dicho Dios el Señor: “Para el día en que el altar sea hecho, éstas son las ordenanzas para ofrecer holocausto sobre él, y para esparcir sobre él sangre. 19 A los sacerdotes levitas que son del linaje de Sadoc y que se acercan a mí para ministrar ante mí, les darás un becerro de la vacada para que lo ofrezcan como ofrenda de expiación.
Palabra de Dios el Señor.
20 ”Luego tomarás un poco de su sangre y la pondrás en los cuatro cuernos del altar, en las cuatro esquinas del descanso, y alrededor del borde; así lo limpiarás y purificarás. 21 Después tomarás el becerro que se ofrece por la expiación, y lo quemarás fuera del santuario, conforme a la ley del templo. 22 Al segundo día ofrecerás un macho cabrío sin defecto, como ofrenda de expiación, y purificarán el altar como lo purificaron con el becerro. 23 Cuando acabes de hacer la expiación, ofrecerás de la vacada un becerro sin defecto, y de la manada un carnero sin tacha. 24 Los ofrecerás delante del Señor, y los sacerdotes les echarán sal y los ofrecerán al Señor en holocausto. 25 Durante siete días sacrificarán cada día un macho cabrío en expiación, y sacrificarán también el becerro de la vacada y un carnero sin tacha del rebaño. 26 Durante siete días harán expiación por el altar, y así lo limpiarán y lo consagrarán. 27 Al cabo de estos días, es decir, del octavo día en adelante, los sacerdotes sacrificarán sobre el altar sus holocaustos y sus ofrendas de paz. Entonces me serán aceptables.”»
Palabra de Dios el Señor.

EL NUEVO TEMPLO
1.       El nuevo templo del Señor (v.1-12)
Dios le permite a Ezequiel una visión de la gloria de Dios en el templo. El Señor señala que El va a habitar en Su templo con sus diseños y sus leyes, con el nuevo pacto. Le pide a Ezequiel que comparta la orden de Dios a Israel para que obedezcan sus leyes.
Preg.Aplic.: ¿Creo en el obrar de Dios hoy?, ¿estoy obedeciendo la Palabra de Dios?
2.       Los sacrificios en el nuevo altar (v.13-27)
El altar era una mesa de 6mts. x 6mts. y estaba bien delineado. Los sacerdotes ofrecerán sacrificios de consagración, purificación y ofrendas ante el Señor.
Preg.Aplic.: ¿Es mi vida una ofrenda agradable a Dios?, ¿mi comportamiento y actos agradan al Señor?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Equipo AATC