jueves, 25 de marzo de 2021

Marcos 15

 

Marcos 15

1 En cuanto amaneció, y luego de reunirse los principales sacerdotes, los ancianos, los escribas y todo el tribunal para ponerse de acuerdo, ataron a Jesús y se lo llevaron a Pilato.

2 Éste le preguntó: «¿Eres tú el Rey de los judíos?» Y Jesús le respondió: «Tú lo dices.»

3 Los principales sacerdotes lo acusaban de muchas cosas, 4 así que Pilato volvió a preguntarle: «¿No vas a responder? ¡Mira de cuántas cosas te acusan!»

5 Pero Jesús ni aun así respondió, lo que sorprendió mucho a Pilato.

6 En el día de la fiesta Pilato acostumbraba poner en libertad a un preso, el que la gente quisiera.

7 Había uno que se llamaba Barrabás, que estaba preso con sus compañeros de motín porque en una revuelta habían cometido un homicidio.

8 Cuando la multitud se aproximó, comenzó a pedirle a Pilato que hiciera lo que acostumbraba hacer.

9 Pilato les preguntó: «¿Quieren que ponga en libertad al Rey de los judíos?»

10 Y es que Pilato sabía que los principales sacerdotes lo habían entregado por envidia.

11 Pero los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que Pilato soltara más bien a Barrabás.

12 Pilato les preguntó: «¿Y qué quieren que haga con el que ustedes llaman Rey de los judíos?»

13 Y ellos volvieron a gritar: «¡Crucifícalo!»

14 Pilato les decía: «¿Pues qué crimen ha cometido?» Pero ellos gritaban más todavía: «¡Crucifícalo!»

15 Pilato optó por complacer al pueblo y puso en libertad a Barrabás; luego mandó que azotaran a Jesús, y lo entregó para que lo crucificaran.

16 Los soldados lo llevaron al interior del atrio, es decir, al pretorio, y llamaron a toda la compañía.

17 Lo vistieron de púrpura, le colocaron una corona tejida de espinas, 18 y comenzaron a saludarlo: «¡Salve, Rey de los judíos!»

19 Lo golpeaban en la cabeza con una caña, y lo escupían, y doblaban las rodillas para hacerle reverencias.

20 Después de burlarse de él, le quitaron la ropa de púrpura, lo vistieron con sus propios vestidos, y lo sacaron de allí para crucificarlo.

21 A uno que volvía del campo y que pasaba por allí lo obligaron a llevar la cruz. Ese hombre se llamaba Simón de Cirene, y era padre de Alejandro y de Rufo.

22 Llevaron a Jesús a un lugar llamado Gólgota, que significa «Lugar de la Calavera».

23 Le dieron a beber vino mezclado con mirra, pero él no lo tomó. 24 Después de crucificarlo, se repartieron sus vestidos y los sortearon para ver qué le tocaría a cada uno de ellos.

25 Cuando lo crucificaron eran las nueve de la mañana. 26 Como razón de su condena pusieron este epígrafe: «EL REY DE LOS JUDÍOS».

27 Con él crucificaron también a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda.

28 [Así se cumplió la Escritura que dice: «Y será contado con los pecadores.»]

29 Los que pasaban lo insultaban, y mientras meneaban la cabeza decían: «Oye, tú, que derribas el templo de Dios y en tres días lo reedificas,

30 ¡sálvate a ti mismo y desciende de la cruz!»

31 Así también se burlaban de él los principales sacerdotes, y se sumaban a los escribas para decir: «¡Salvó a otros, pero a sí mismo no puede salvarse!

32 ¡Que baje ahora de la cruz el Cristo, el Rey de Israel, para que podamos ver y creer!» Y también le hacían burla los que estaban crucificados con él.

33 Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde hubo tinieblas sobre toda la tierra, 34 y a las tres de la tarde Jesús clamó a gran voz: «Eloi, Eloi, ¿lama sabactani?», que significa «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?»

35 Al oírlo, algunos de los que estaban allí decían: «Escuchen, está llamando a Elías.»

36 Uno de ellos corrió a empapar en vinagre una esponja, la puso en una caña, y le dio a beber, al tiempo que decía: «Déjenlo, veamos si Elías viene a bajarlo.»

37 Pero Jesús lanzó un fuerte grito y murió. 38 En ese momento el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo, 39 y el centurión que estaba frente a él, al verlo morir así, dijo: «En verdad, este hombre era Hijo de Dios.»

40 Algunas mujeres estaban allí, mirando de lejos. Entre ellas estaban María Magdalena, María, la que era madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé.

41 Ellas habían seguido y atendido a Jesús cuando él estaba en Galilea. Pero había también otras muchas mujeres, que habían ido con él a Jerusalén.

42 Al caer la tarde del día de la preparación, es decir, la víspera del día de reposo, 43 José de Arimatea fue y con mucha osadía se presentó ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Este José era un miembro importante del tribunal, y también esperaba el reino de Dios.

44 Pilato se sorprendió al saber que Jesús ya había muerto, así que mandó llamar al centurión y le preguntó si, en efecto, Jesús ya había muerto. 45 Luego de que el centurión le confirmó la noticia, Pilato entregó a José el cuerpo de Jesús.

46 José fue y bajó de la cruz el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana que había comprado, y lo puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña. Luego, hizo rodar una piedra para sellar la entrada del sepulcro.

47 Mientras tanto, María Magdalena y María la madre de José miraban dónde ponían el cuerpo.

 

CONDENACION, CRUFICCION, MUERTE Y SEPULTURA DE JESUS

 

1.       Jesús ante Pilatos (v.1-15)

Pilatos le pregunta si es rey de los judíos, y Jesús le responde que “tú lo dices”. Pilatos lo interroga por las nuevas acusaciones, pero Jesús no le respondió. Por fiestas, Pilato podría liberar a un preso y había un homicida Barrabas. Pilatos pregunta si la multitud quiere o que libere a Jesús o a Pilatos. La gente inducida por los sacerdotes, señala entregue a Jesús para crucificarlo. Por complació al pueblo, y entregó a Jesús para crucificarlo.

Preg.Aplic.: ¿Estoy sufriendo injusticias?, ¿comprendo que las multitudes pueden ser manipuladas?, ¿no siempre la mayoría tiene la razón?, ¿estoy como líder guiándome por la popularidad o busco sabiduría?, ¿estoy dejando a Dios mies injusticias, él es mi abogado?

2.       Crucifixión de Jesús (v.16-32)

Los soldados romanos lo golpearon, lo “coronaron” y se burlaban y lo llevaron a crucificar al Gólgota. Obligaron a Simón de Serene a cargar la cruz. Luego de crucificarlo con el cartel de “rey de los judíos”, se repartieron sus vestidos y fue crucificado a las 9am. con dos ladrones a su derecha e izquierda. Asimismo, muchos se burlaban diciendo que baje de la cruz, también los religiosos se burlaban que se salve a sí mismo y que baje de la cruz.

Preg.Aplic.: ¿Estoy siendo injusto con los débiles?, ¿me deleito en las injusticias que vivimos?, ¿ayudo a los necesitados medio del dolor?, ¿me burlo de los sufrimientos ajenos?, ¿reconozco que Cristo se hizo pecador por mí y sufrió humillaciones por mi salvación?

3.       Muerte y sepultura de Jesús (v.33-47)

El Señor estuvo sufriendo 6 horas en la cruz y a las 3pm. clama a Dios por qué lo ha abandonado. El Señor gritó y murió. El velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo. Y el centurión reconoce que es Hijo de Dios. Habían muchas mujeres acompañándolo como María Magdalena, María madre de Jacobo y Salomé.

José de Arimatea (miembro del tribunal) osadamente fue donde Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús para enterrarlo. Autorizado, fue y puso a Jesús en un sepulcro en una peña, y lo selló con una piedra. Y estaban, María Magdalena y María madre de José.

Preg.Aplic.: ¿Comprendo que Jesús no sólo sufrió por ser clavado en la cruz sino porque estaba desangrando por 6 horas?, ¿estoy clamando a Dios en medio del sufrimiento?, ¿estoy valorando a las mujeres como Jesús lo hizo?, ¿soy osado para ayudar a otros?

 

Oremos,

 

Pedro A. Torres Guzmán

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Equipo AATC

 


lunes, 1 de marzo de 2021

Marcos 14- Parte II

 

Marcos 14:32-72

32 Al llegar a un lugar llamado Getsemaní, Jesús les dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí, mientras yo voy a orar.»

33 Se llevó consigo a Pedro, Jacobo y Juan, y comenzó a entristecerse y angustiarse.

34 Les dijo: «Siento en el alma una tristeza de muerte. Quédense aquí, y manténganse despiertos.»

35 Se fue un poco más adelante y, postrándose en tierra, oró que, de ser posible, no tuviera que pasar por ese momento.

36 Decía: «¡Abba, Padre! Para ti, todo es posible. ¡Aparta de mí esta copa! Pero que no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.»

37 Volvió luego a donde estaban sus discípulos, y los encontró dormidos. Entonces le dijo a Pedro: «¿Duermes, Simón? ¿No has podido mantenerte despierto ni una hora?

38 Manténganse despiertos, y oren, para que no caigan en tentación. A decir verdad, el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.»

39 Una vez más se retiró para orar, y repitió la misma oración.

40 Cuando volvió, otra vez los encontró dormidos, porque los ojos de ellos se les cerraban de sueño, y no sabían qué responderle.

41 Cuando volvió la tercera vez, les dijo: «Sigan durmiendo y descansando. ¡Ya basta! La hora ha llegado. ¡Miren al Hijo del Hombre, que es entregado en manos de los pecadores!

42 ¡Vamos, levántense, que ya se acerca el que me traiciona!»

43 De pronto, mientras Jesús estaba hablando, llegó Judas, que era uno de los doce. Con él venía mucha gente armada con espadas y palos, y enviada por los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos.

44 El que lo estaba traicionando les había dado esta contraseña: «Al que yo le dé un beso, ése es. ¡Arréstenlo, y llévenselo bien asegurado!»

45 Cuando Judas llegó, se acercó a Jesús y le dijo: «¡Maestro!» Y le dio un beso.

46 Aquellos hombres le echaron mano y lo arrestaron. 47 Pero uno de los que estaban allí sacó la espada e hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja.

48 Jesús les dijo: «¿Han venido a arrestarme con espadas y palos, como si fuera yo un ladrón? 49 Todos los días estuve con ustedes enseñando en el templo, y no me aprehendieron. Pero esto sucede para que se cumplan las Escrituras.»

50 Y todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

51 Cierto joven seguía a Jesús, cubierto con sólo una sábana. Cuando lo aprehendieron, 52 el joven dejó la sábana y huyó desnudo.

53 Llevaron a Jesús ante el sumo sacerdote, y se reunieron todos los principales sacerdotes, los ancianos y los escribas.

54 Pedro lo siguió de lejos hasta el interior del patio del sumo sacerdote. Allí se quedó, sentado con los alguaciles y calentándose junto al fuego.

55 Los principales sacerdotes y todo el tribunal buscaban alguna prueba contra Jesús, para poder condenarlo a muerte, pero no la encontraban.

56 Muchos presentaban falsos testimonios contra él, pero sus testimonios no concordaban.

57 Entonces algunos se levantaron y presentaron un falso testimonio contra él. Dijeron:

58 «Nosotros le hemos oído decir: “Yo derribaré este templo hecho por la mano del hombre, y en tres días levantaré otro sin la intervención humana.”»

59 Pero ni aun así se ponían de acuerdo en sus testimonios.

60 El sumo sacerdote se paró en medio del tribunal y le preguntó a Jesús: «¿No vas a responder? ¡Mira lo que éstos dicen contra ti!»

61 Pero Jesús guardó silencio, y no contestó nada, así que el sumo sacerdote le volvió a preguntar: «¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?»

62 Jesús le respondió: «Yo soy. Y ustedes verán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poderoso, y venir en las nubes del cielo.»

63 El sumo sacerdote se rasgó entonces sus vestiduras, y dijo: «¿Qué necesidad tenemos de más testigos?

64 ¡Ustedes han oído la blasfemia! ¿Qué les parece?» Y todos ellos lo condenaron y declararon que merecía la muerte.

65 Algunos comenzaron a escupirlo, y mientras le cubrían el rostro y le daban de puñetazos, le decían: «¡Profetiza!» Y también los alguaciles le daban de bofetadas.

66 Mientras Pedro estaba abajo, en el patio, llegó una de las criadas del sumo sacerdote 67 y, al ver a Pedro calentándose junto al fuego, le dijo: «¡También tú estabas con Jesús el nazareno!»

68 Pero Pedro lo negó, y dijo: «No lo conozco, ni sé de qué hablas.» Y se dirigió a la entrada. En ese momento cantó el gallo.

69 Pero la criada volvió a verlo, y comenzó a decir a los que estaban allí: «¡Éste es uno de ellos!»

70 Pedro volvió a negarlo. Pero poco después los que estaban allí volvieron a decirle: «La verdad es que eres uno de ellos, pues eres galileo.»

71 Pedro comenzó entonces a maldecir y a jurar: «¡Yo no conozco a ese hombre, del que ustedes hablan!»

72 En ese mismo instante el gallo cantó por segunda vez. Entonces Pedro se acordó de lo que Jesús le había dicho: «Antes de que el gallo cante dos veces, tú me habrás negado tres veces.» Y al pensar en esto, se echó a llorar.

 

JESUS ES CONDENADO A LA MUERTE POR LOS SACERDOTES

1.       Jesús ora en Getsemaní (v.32-42)

Jesús fue a Getsemaní a orar con sus discípulos Pedro, Jacobo y Juan les manifestó que estaba triste de muerte y angustiado. Los dejó en un lado y se fue a orar pidiendo al Padre si es posible no pasar este sufrimiento pero no lo que El quiere sino lo que Padre quiera.

Vuelve y los haya dormidos, los desafía a mantenerse despiertos para no caer en tentación ya que la carne es débil pero el espíritu está dispuesto. Oró de la misma forma hasta tres veces, y siempre estaban dormidos. En la última señala ya la hora de que sea entregado.

Preg.Aplic.: ¿Tengo un grupo de soport?, ¿estoy siendo honesto con los demás sobre mis angustias?, ¿estoy desarrollando una vida de oración?, ¿cómo es mi forma de orar: pedir solamente o sujetarme a su voluntad?, ¿estoy cayendo en tentaciones o me fortalezco en el Señor?

2.       Arresto de Jesús (v.43-53)

Vino una multitud armada con Judas y con un beso entregó al Señor.  Lo arrestaron, pero uno por defender cortó la oreja al siervo del sumo sacerdote. El Señor les increpa que han venido a arrestarlo como ladrón, cuando antes estuvo en el templo, pero es para que se cumpla las Escrituras. Los discípulos lo abandonaron y huyeron. Y lo llevaron ante el sumo sacerdote con los sacerdotes, ancianos y escribas.

Preg.Aplic.: ¿Soy una persona leal o traicionera?, ¿estoy buscando mi propia justicia?, ¿estoy creyendo la verdad de la Palabra de Dios?, ¿estoy cumpliendo mi palabra?, ¿soy miedoso y cobarde y huyo de mis promesas?

3.       Acusación y sentencia de muerte a Jesús (v.54-65)

Pedro seguía Jesús de lejos. En el tribunal buscaban pruebas y había falsos testimonios como uno que dijo que iba a destruir el templo y que lo levantará en tres días. El sumo sacerdote lo interroga de por qué no responde a las acusaciones. Ante su silencio le pregunta si es el Cristo, el hijo del Bendito. Jesús respondió: “Yo soy, y lo verán sentando a la derecha del Poderoso y vendrá en las nubes” . El sumo sacerdote se rasga las vestiduras y todos lo condenan muerte y le comenzaron a golpear, insultar y escupir.

Preg.Aplic.: ¿Estoy buscando un justo juicio o me guio por mentiras?, ¿he creído en Jesús como el Cristo, el Mesías prometido?, ¿busco la justicia humano o clamo por la justicia divina?

4.       Pedro niega a Jesús(v.66-72)

Una criada del sumo sacerdote reconoce a Pedro y le dice que estaba con Jesús. Pedro responde que no lo conoce y se retiró. El gallo cantó por primera vez.

La criada insistía, pero Pedro lo negaba. Otros le dicen que es uno de ellos, porque es galileo. Pedro maldecía y juraba que no conocía a Jesús. El gallo cantó por segunda vez. Pedro se acordó de las palabras de Jesús de que lo iba a negar tres veces y echó a llorar.

Preg.Aplic.: ¿Reconozco que soy pecador y que en mis fuerzas nunca podré ser fiel al Señor?, ¿estoy basando mi fe en la religiosidad o dependo de Dios?, ¿estoy dejando a Dios toda arrogancia y autosuficiencia?

 

Oremos,

 

Pedro A. Torres Guzmán

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Pueden ver el video de la aplicación del devocional en el link:

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Equipo AATC