viernes, 19 de junio de 2020

Mateo 18


Mateo 18
1 En ese momento los discípulos se acercaron a Jesús, y le preguntaron: «¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?»
2 Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos, 3 y dijo: «De cierto les digo, que si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos.
4 Así que, cualquiera que se humilla como este niño es el mayor en el reino de los cielos; 5 y cualquiera que recibe en mi nombre a un niño como éste, me recibe a mí.
6 »A cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino, y que lo hundieran en el fondo del mar.
7 »¡Ay del mundo por los tropiezos! Es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquél por quien viene el tropiezo!
8 Por tanto, si tu mano o tu pie te llevan a pecar, córtatelos y deséchalos. Es mejor que entres en la vida cojo o manco, y no que tengas las dos manos o los dos pies y seas echado en el fuego eterno.
9 Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo y deséchalo. Es mejor que entres en la vida con un solo ojo, y no que tengas los dos ojos y seas echado en el infierno de fuego.
10 »Tengan cuidado de no menospreciar a uno de estos pequeños, porque yo les digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
11 Porque el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido.
12 ¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las otras noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se ha perdido?
13 Si llega a encontrarla, de cierto les digo que se regocijará más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se perdieron.
14 Del mismo modo, el Padre de ustedes, que está en los cielos, no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños.
15 »Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo cuando él y tú estén solos. Si te hace caso, habrás ganado a tu hermano.
16 Pero si no te hace caso, haz que te acompañen uno o dos más, para que todo lo que se diga conste en labios de dos o tres testigos.
17 Si tampoco a ellos les hace caso, hazlo saber a la iglesia; y si tampoco a la iglesia le hace caso, ténganlo entonces por gentil y cobrador de impuestos.
18 De cierto les digo que todo lo que aten en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desaten en la tierra, será desatado en el cielo.
19 Una vez más les digo, que si en este mundo dos de ustedes se ponen de acuerdo en lo que piden, mi Padre, que está en los cielos, se lo concederá.
20 Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos.»
21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: «Señor, si mi hermano peca contra mí, ¿cuántas veces debo perdonarlo? ¿Hasta siete veces?»
22 Jesús le dijo: «No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»
23 Por eso, el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
24 Cuando comenzó a hacer cuentas, le llevaron a uno que le debía plata por millones.
25 Como éste no podía pagar, su señor ordenó que lo vendieran, junto con su mujer y sus hijos, y con todo lo que tenía, para que la deuda quedara pagada.
26 Pero aquel siervo se postró ante él, y le suplicó: «Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.»
27 El rey de aquel siervo se compadeció de él, lo dejó libre y le perdonó la deuda.
28 Cuando aquel siervo salió, se encontró con uno de sus consiervos, que le debía cien días de salario, y agarrándolo por el cuello le dijo: «Págame lo que me debes.»
29 Su consiervo se puso de rodillas y le rogó: «Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.»
30 Pero aquél no quiso, sino que lo mandó a la cárcel hasta que pagara la deuda.
31 Cuando sus consiervos vieron lo que pasaba, se pusieron muy tristes y fueron a contarle al rey todo lo que había pasado.
32 Entonces el rey le ordenó presentarse ante él, y le dijo: «Siervo malvado, yo te perdoné toda aquella gran deuda, porque me rogaste.
33 ¿No debías tú tener misericordia de tu consiervo, como yo la tuve de ti?»
34 Y muy enojado, el rey lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía.
35 Así también mi Padre celestial hará con ustedes, si no perdonan de todo corazón a sus hermanos.

ENSEÑANZAS DE JESUS SOBRE EL REINO DE DIOS Y PERDON VENDADERO
1.       El mayor en el reino de los cielos (v.1-6; 10-11)
El Señor enseña que el que quiera ser el mayor en el reino de Dios, debería convertirse y ser humilde como un niño. Asimismo, si uno hace tropezar a un pequeño en la fe, tendrá un fuerte castigo. No hay que despreciar a los pequeños.
Preg.Aplic. ¿Soy sencillo y humilde en mi fe a Cristo?, ¿estoy siendo de edificación o tropiezo a otros?, ¿soy sensible a las necesidades de los pequeños en la fe?
2.       Como manejar los tropiezos (v.7-9)
El Señor enseña que si tu mano o pie te hacen caer en tu fe, mejor es cortarla y quedar manco que no entrar en el reino de los cielos. Si los ojos son de ocasión de caer, es mejor arrancarlos que ir al infierno.
Preg.Aplic.: ¿Estoy siendo cuidadoso con lo que toco, me dirijo o veo?, ¿estoy cuidando mi vida con prudencia para no caer en pecados?, ¿he rendido toda mi vida a Cristo?
3.       El rescate de la oveja perdida (v.12-14)
Jesús enseña sobre el hombre que tiene 100 ovejas, pero 1 oveja se extravía y deja a las 99 para rescatarla. Cuando la encuentra se goza. Dios no quiere que nadie se pierda.
Preg.Aplic.: ¿Soy un líder espiritual que se preocupa por la vida de sus discípulos?, ¿Qué estoy haciendo por las ovejas extraviadas?,
4.       La disciplina en la iglesia (v.15-20)
El Señor enseña el proceso de la disciplina en la iglesia por el pecado: 1º El líder reprende y restaura a solas; 2º Si no escucha llevar a 1 o más testigos para confirmar; y 3º Si se rehúsa a escuchar, hay que decirlo a la iglesia y expulsarlo como pagano y transgresor. El atar y desatar refieren a la autoridad de Jesús a sus discípulos y que Dios guía y une a su iglesia.
Preg.Aplic.: ¿Cómo líder espiritual, estoy siendo cuidadoso en el manejo de la disciplina?, ¿soy legalista y religioso o soy restaurador con autoridad?, ¿estoy usando la autoridad con sabiduría y no haciendo mi voluntad?
5.       El perdón ilimitado y de corazón (v.21-35)
El Señor enseña que debemos perdonar en forma ilimitada. Muestra el manejo de un rey con sus deudores. Uno le debía más de US$ 100’000,000, lo iba a vender, pero le suplicó y le perdonó. Este salió y encontró a uno que le debía como US$ 2,000 y lo comenzó a tortura, no tuvo piedad y lo echó a la cárcel. El Señor se entera y lo confronta que debía haber tenido compasión, pero lo dio a los verdugos. Igual Dios hará con nosotros, si no perdonamos de corazón a los demás.
Preg.Aplic.: ¿Estoy perdonando a los demás en forma ilimitada?, ¿estoy prestando a otros y haciendo esclavos?, ¿estoy teniendo misericordia con los demás?, ¿perdono de corazón con un espíritu libre y restaurador?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Pueden ver el video de la aplicación del devocional en el link:




jueves, 18 de junio de 2020

Mateo 17


Mateo 17
1 Seis días después Jesús se llevó aparte a Pedro, a Jacobo y a su hermano Juan. Los llevó a un monte alto, 2 y allí se transfiguró delante de ellos. Su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.
3 De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, y hablaban con él.
4 Pedro dijo entonces a Jesús: «Señor, ¡qué bueno es para nosotros estar aquí! Si quieres, podemos hacer tres cobertizos: uno para ti, otro para Moisés, y otro para Elías.»
5 Todavía estaba hablando cuando una nube de luz los cubrió, y desde la nube se oyó una voz que decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco. ¡Escúchenlo!»
6 Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, llenos de miedo; 7 pero Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: «Levántense; no tengan miedo.»
8 Y cuando ellos alzaron la vista, no vieron a nadie más que a Jesús.
9 Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó: «No digan nada a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.»
10 Entonces sus discípulos le preguntaron: «¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?»
11 Jesús les respondió: «A decir verdad, Elías vendrá primero y restaurará todas las cosas.
12 Pero yo les digo que Elías ya vino, y no lo reconocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre padecerá a manos de ellos.»
13 Al escuchar esto, los discípulos comprendieron que les estaba hablando de Juan el Bautista.
14 Cuando llegaron a donde estaba la multitud, un hombre se le acercó, se arrodilló delante de él, y le dijo:
15 «¡Señor, ten compasión de mi hijo! Es lunático, y padece muchísimo. Muchas veces se cae en el fuego, y muchas otras en el agua.
16 Lo he llevado a tus discípulos, pero no lo han podido sanar.»
17 Jesús dijo: «¡Ay, gente incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? ¡Tráiganmelo acá!»
18 Jesús reprendió entonces al demonio, y éste salió del muchacho, y desde aquel mismo instante el muchacho quedó sano.
19 Después los discípulos hablaron con Jesús aparte, y le preguntaron: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?»
20 Jesús les dijo: «Porque ustedes tienen muy poca fe. De cierto les digo, que si tuvieran fe como un grano de mostaza, le dirían a este monte: “Quítate de allí y vete a otro lugar”, y el monte les obedecería. ¡Nada sería imposible para ustedes!»
21 [Pero este género no sale sino con oración y ayuno.]
22 Cuando ellos estaban en Galilea, Jesús les dijo: «El Hijo del Hombre será entregado a los poderes de este mundo, 23 y lo matarán, pero al tercer día resucitará.» Al oír esto, ellos se entristecieron mucho.
24 Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban las dos dracmas se acercaron a Pedro y le dijeron: «¿Su Maestro no paga las dos dracmas?»
25 Él les respondió que sí. Pero cuando Pedro entró en la casa, Jesús le habló primero y le dijo: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños?»
26 Pedro le respondió: «De los extraños». Jesús le dijo: «Por lo tanto, los hijos quedan exentos de pagarlos.
27 Sin embargo, para no ofenderlos, ve al lago, echa el anzuelo, y toma el primer pez que saques. Al abrirle la boca, hallarás una moneda. Tómala, y dásela a ellos por ti y por mí.»

EL SEÑOR SIGUE HACIENDO MILAGROS Y ENSEÑANZAS
1.       La transfiguración de Jesús (v.1-8)
El Señor Jesús llevó a Pedro, Jacobo, Juan al monte alto y ahí se transfiguró con rostro como el sol y ropa resplandeciente. Aparecieron Moisés (ley) y Elías (profetas). Pedro quería hacer enramadas. Una voz del cielo que afirmó que Cristo es el Mesías respaldado por el Padre. Los discípulos fueron fortalecidos por el Señor.
Preg.Aplic.: ¿Reconozco que Cristo es Dios?, ¿creo en toda la verdad revelada en la biblia?
2.       La venida de Juan el bautista (v.9-13)
Los discípulos le preguntan sobre la venida de Elías que fue profetizada. El Señor señala que ya vino y no le reconocieron. Juan el Bautista fue el predecesor del Mesías Jesús
Preg.Aplic.: ¿Entiendo que lo que la biblia se ha revelado se ha estado cumpliendo?, ¿comprendo que las funciones espirituales no tienen el respaldo humano sino de Dios?
3.       El Señor sana a un enfermo epiléptico (v.14-21)
Un hombre busca al Señor y le pide por su hijo epiléptico que los discípulos (los 9 que se quedaron) no pudieron liberarlo. El Señor los reprende por  incrédulos y pensar mal (corrompidos). El Señor sanó al joven. Jesús enseña que los discípulos no pudieron por su poca fe, porque si tuvieran su fe como un grano de mostaza nada sería imposible. Muchos endemoniados no salen sin dependencia en oración y ayuno.
Preg.Aplic.: ¿Estoy buscando a Dios y orando por los enfermos?, ¿tengo incredulidad y pecados que opacan mi fe?, ¿estoy desarrollando mi fe como un grano de mostaza?, ¿creo que no hay nada imposible para Dios?, ¿estoy dependiendo de Dios en oración buscando hacer su voluntad y creyendo en su pronto obrar?
4.       Jesús enseña sobre los impuestos (v. 22-27)
El Señor avisa a sus discípulos que va a morir y resucitar. Un cobrador de impuesto de dracmas increpa a Pedro por impuestos. El Señor le explica que no es obligatorio el pago de impuestos, pero para no ofender le dice que pesque y el pez le dará un estater (4 dracmas) para pagar los impuestos  de Jesús y Pedro.
Preg.Aplic.: ¿Estoy siendo responsable con mis finanzas?, ¿estoy pagando mis impuestos?, ¿estoy creyendo en los milagros y provisión de Dios para afrontar las obligaciones?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Pueden ver el video de la aplicación del devocional en el link:


miércoles, 17 de junio de 2020

Mateo 16


Mateo 16
1 Los fariseos y los saduceos se acercaron a Jesús para ponerlo a prueba, y le pidieron que les mostrara una señal del cielo.
2 Pero él les dijo: «Al llegar la noche, ustedes dicen: “Va a hacer buen tiempo, porque el cielo está rojizo.”
3 Por la mañana, ustedes dicen: “Hoy habrá tempestad, porque el cielo está rojizo y nublado.” ¡Bien que saben distinguir el aspecto del cielo, pero no pueden distinguir las señales de los tiempos!
4 La generación mala y adúltera demanda una señal, pero no recibirá más señal que la del profeta Jonás.» Y los dejó y se fue.
5 Los discípulos llegaron al otro lado, pero se olvidaron de llevar pan.
6 En eso, Jesús les dijo: «Abran los ojos y cuídense de la levadura de los fariseos y de los saduceos.»
7 Ellos comentaban entre sí: «Dice esto porque no trajimos pan.»
8 Pero Jesús se dio cuenta y les dijo: «Hombres de poca fe. ¿Por qué discuten entre ustedes que no tienen pan?
9 ¿Todavía no entienden, ni se acuerdan de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogieron?
10 ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogieron?
11 ¿Cómo es que no entienden? Si les dije que se cuidaran de la levadura de los fariseos y de los saduceos, no fue por el pan.»
12 Entonces ellos entendieron que no les había dicho que se cuidaran de la levadura del pan, sino de las enseñanzas de los fariseos y de los saduceos.
13 Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?»
14 Ellos dijeron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, que es Elías; y otros, que es Jeremías o alguno de los profetas.»
15 Él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?»
16 Simón Pedro respondió: «¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!»
17 Entonces Jesús le dijo: «Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en los cielos.
18 Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no podrán vencerla.
19 A ti te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos.»
20 Entonces mandó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era Jesús, el Cristo.
21 Desde entonces Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y padecer mucho a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y morir, y resucitar al tercer día.
22 Pedro lo llevó aparte y comenzó a reconvenirlo: «Señor, ¡ten compasión de ti mismo! ¡Que esto jamás te suceda!»
23 Pero él se volvió y le dijo a Pedro: «¡Aléjate de mi vista, Satanás! ¡Me eres un tropiezo! ¡Tú no piensas en las cosas de Dios, sino en cuestiones humanas!»
24 A sus discípulos Jesús les dijo: «Si alguno quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame.
25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
26 Porque ¿de qué le sirve a uno ganarse todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué puede dar uno a cambio de su alma?
27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.
28 De cierto les digo que algunos de los que están aquí no morirán hasta que hayan visto al Hijo del Hombre venir en su reino.»

ENSEÑANZAS DE JESUS, MANDATOS A DISCIPULOS Y EL COSTO DE SEGUIRLO
1.       El Señor advierte cuidarse de la levadura de los saduceos y fariseos (v.1-12)
Los fariseos y saduceos le piden señal a Jesús, el Señor advierte a sus discípulos que se cuiden de la levadura de los fariseos y saduceos. Aunque al principio no comprenden (poca fe), pero luego entienden que se refiere a sus falsas enseñanzas.
Preg.Aplic.: ¿Estoy teniendo una fe firme y sólida en Cristo?, ¿tengo la sabiduría bíblica para saber distinguir entre las sanas y erradas doctrinas?, ¿me estoy cuidando de la religiosidad y falsa espiritualidad?
2.       Cristo es la roca y los discípulos edifican (v.13-20)
El Señor pregunta a sus discípulos sobre quien es el Hijo del Hombre y luego pregunta sobre El.  Pedro responde que El es el Cristo, el hijo del Dios viviente. El Señor le señala que Dios se lo ha revelado, y le confirma que Pedro es una piedra y que sobre Cristo (Jesús) va a edificar la iglesia. Les da la autoridad a los apóstoles de abrir las puertas del evangelio a judíos y a gentiles.
Preg.Aplic.: ¿He reconocido a Cristo como mi Señor y Salvador?, ¿estoy edificando mi vida sobre Cristo?, ¿estoy compartiendo el evangelio de Jesús?, ¿vivo en la autoridad y voluntad de Dios?
3.       Cristo va a padecer en Jerusalén (v.21-23)
Jesús advierte a sus discípulos que va a sufrir y morir a manos de las autoridades judías. Pedro le pide que se cuide, pero el Señor lo reprende por seguir el pensamiento del diablo y no la voluntad de Dios.
Preg.Aplic.: ¿Me guio por mis impulsos o busco hacer la voluntad de Dios?, ¿estoy buscando en oración y en decisión hacer la voluntad de Dios?
4.       El costo de seguir a Cristo (v.24-28)
El Señor llama a seguirlo tomando cada uno su cruz. El que enfoca como centro de su vida el mundo y éxito humano, dejando a Dios de lado perderá su vida siendo condenado al infierno. Pero el que reconoce a Cristo como su salvador, tiene vida eterna. No tiene sentido lograr éxitos materiales sin Dios.
Preg.Aplic.: ¿He decidido seguir a Cristo pagando el precio?, ¿soy consciente que ser discípulo de Cristo implica obediencia y dejar de hacer mi voluntad?, ¿estoy amando más los bienes materiales y el éxito humano que el amar y obedecer a Dios?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Pueden ver el video de la aplicación del devocional en el link: