viernes, 27 de septiembre de 2019

Daniel 10


Daniel 10
1 En el año tercero del rey Ciro de Persia, Daniel, también llamado Beltsasar, recibió una revelación. La revelación era verdadera, y el conflicto grande; pero Daniel comprendió la revelación y pudo interpretar la visión.
2 Yo, Daniel, estuve afligido en aquellos días durante tres semanas. 3 No comí ningún manjar delicado, ni carne, ni tomé vino, ni me apliqué ningún perfume, hasta que se cumplieron las tres semanas. 4 El día veinticuatro del mes primero, mientras me encontraba a la orilla del gran río Hidekel, 5 levanté la mirada y vi a un hombre vestido de lino, ceñido con un cinturón de oro de Ufaz. 6 Su cuerpo era semejante al berilo, su rostro resplandecía como un relámpago, y sus ojos parecían antorchas encendidas. Sus brazos y sus pies tenían el color de bronce bruñido, y sus palabras resonaban como el murmullo de una gran multitud. 7 Sólo yo, Daniel, tuve esa visión. Los que estaban conmigo no la vieron porque un gran temor se apoderó de ellos, y corrieron a esconderse. 8 De modo que sólo yo tuve esta gran visión, aunque me quedé sin fuerzas; me sobrevino un total desfallecimiento, y perdí todo vigor. 9 Sin embargo, pude oír el sonido de sus palabras, y al oírlas caí de cara al suelo y me quedé profundamente dormido.
10 Aquel hombre me tocó con la mano y me hizo ponerme de rodillas y apoyarme sobre las palmas de mis manos. 11 Y me dijo:
«Tú, Daniel, eres muy amado. Ponte de pie y presta atención a lo que voy a decirte, porque he sido enviado a ti.»
Mientras aquel hombre me decía esto, yo me puse en pie, aunque tembloroso.
12 Entonces aquel hombre me dijo:
«No tengas miedo, Daniel, porque tus palabras fueron oídas desde el primer día en que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios. Precisamente por causa de tus palabras he venido.
13 El príncipe del reino de Persia se me enfrentó durante veintiún días, pero Miguel, que es uno de los príncipes más importantes, vino en mi ayuda, y me quedé allí, con los reyes de Persia. 14 Ahora he venido para hacerte saber lo que va a sucederle a tu pueblo en los últimos días. La visión es para esos días.»
15 Mientras aquel hombre me hablaba, yo permanecía con la mirada baja y en silencio. 16 Pero aquel que estaba delante de mí, y que era semejante a un hijo de hombre, me tocó los labios, y por eso me atreví a hablar. Le dije:
«Mi señor, esta visión me causa mucho dolor y me ha dejado sin fuerzas. 17 ¿Cómo podré hablar con mi señor, si soy su humilde siervo?»
¡Y es que al instante me faltaron las fuerzas, y me quedé sin aliento!
18 Pero aquel que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez, me dio nuevas fuerzas, 19 y me dijo:
«La paz sea contigo, amado Daniel. No tengas miedo, sino sobreponte y cobra ánimo.»
Mientras aquel hombre me hablaba, recobré las fuerzas, y dije:
«Mi señor me ha infundido ánimo. Hábleme ahora.»
20 Y me dijo:
«¿Sabes por qué he venido a verte? Pues porque ahora tengo que volver a pelear contra el príncipe de Persia, y cuando termine de pelear con él, vendrá el príncipe de Grecia. 21 Aparte de Miguel, el príncipe de ustedes, nadie me ayuda contra ellos. Pero yo voy a revelarte lo que está escrito en el libro de la verdad.

LA RESPUESTA A DANIEL POR SU BUSQUEDA AL SEÑOR
Uno de los grandes ejemplos que aprende de Daniel es que un hombre de fe y de temor de Dios.
1.       El temor de Daniel (v.1-9)
Daniel recibe un mensaje sobre un conflicto y se queda de duelo por 3 semanas. Tiene la impresionante visión de un hombre de metal y fuego, y con voz de estruendo. Le cayó temor y no tenía fuerzas, se quedó dormido.
Preg.Aplic.: ¿Cuándo no entiendo la situación que estoy viviendo qué hago: me quejo o busco a Dios por sabiduría?, ¿he aprendido a descansar y confiar en el Señor cuando no tengo fuerzas?
2.       La fortaleza a Daniel (v.10-12; 14-19)
Se le acerca un ángel, quien ha sido enviado para animarle. Le dice que es estimado a Dios, no tema, desde el día en que se propuso en humillarse ante Dios han sido oídas sus palabras, y le ha llegado respuesta del Señor. Le anima y lo fortalece
Preg.Aplic.: ¿Estoy recibiendo ánimo del Señor?, ¿me valoro y sé que soy muy estimado al Señor?, ¿estoy dejando todo temor a Dios?, ¿busco a Dios con ahínco y en humillación?, ¿está el Señor escuchando y respondiendo mis oraciones?
3.       Las luchas espirituales (v.13; 20-21)
Al ángel se le ha opuesto el príncipe del reino de Persia (un ser diabólico que gobierna en esa zona). Le ayudó Miguel, el ángel de Israel.  Luego va a enfrentar al príncipe de Grecia (otro ser diabólico que gobierna ahí) y Miguel protege al pueblo de Dios. Nota: Existe luchas espirituales donde el diablo ha tomado el mundo y a las personas, pero ya esta llegando todo a su fin.
Preg.Aplic.: ¿Creo en forma realista que existe influencia demoniaca en este mundo?, ¿estoy confiando en Dios y firme en sus promesas, y en su victoria en la cruz y en su resurrección que venció la muerte?, ¿confío en la protección del Señor?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Equipo AATC


jueves, 26 de septiembre de 2019

Daniel 9-Parte 2


Daniel 9- Parte 2
20 Todavía estaba yo hablando y orando, y confesando mi pecado y el de mi pueblo Israel; todavía estaba yo derramando mi ruego ante el Señor mi Dios en favor de su santo monte, 21 y orando sin cesar, cuando hacia la hora del sacrificio de la tarde vi que Gabriel, el hombre que antes había visto en la visión, volaba hacia mí apresuradamente. 22 Habló conmigo, y me explicó:
«Daniel, si he salido ahora ha sido para infundirte sabiduría y entendimiento. 23 La orden fue dada en cuanto tú comenzaste a orar, y yo he venido a explicarte todo, porque Dios te ama mucho. Así que entiende la orden y la visión.
24 »Se ha concedido a tu pueblo y a la santa ciudad un plazo de setenta semanas para poner fin a sus pecados y transgresiones, para que expíen su iniquidad y establezcan la justicia de manera perdurable, y para que sellen la visión y la profecía, y unjan al Santo de los santos. 25 Así que debes saber y entender que, desde que se emitió la orden para restaurar y edificar a Jerusalén, y hasta que llegue el Mesías Príncipe, transcurrirán siete semanas, y sesenta y dos semanas más, y luego se volverá a reconstruir la plaza y la muralla. Serán tiempos angustiosos. 26 Después de las sesenta y dos semanas se le quitará la vida al Mesías, sin que él intervenga en esto, y el pueblo de un príncipe que está por venir destruirá la ciudad y el santuario. El fin vendrá como una inundación, y habrá destrucción hasta que la guerra termine. 27 Durante una semana, ese príncipe confirmará su pacto con muchos, pero a la mitad de la semana suspenderá los sacrificios y las ofrendas. Después de muchas cosas repugnantes vendrá el destructor, hasta que llegue el fin y caiga sobre el desolador lo que está determinado que le sobrevenga.»

LA PROFECIA DE LA VENIDA DE CRISTO
Gabriel le comparte la visión de los últimos días a Daniel.
1.       Dios responde a Daniel (v.20-23)
En plena búsqueda a Dios, confesión de pecados y ruegos al Señor, Gabriel se le acerca y le dice que ha sido enviado para darle sabiduría y entendimiento, y a explicarle la visión porque es muy estimado a Dios.
Preg.Aplic.: ¿Estoy buscando a Dios y confesando mis pecados?, ¿estoy buscando sabiduría, guía y entendimiento para mi vida y toma de decisiones?, ¿soy estimado para Dios?, ¿mi vida y conducta es de agrado al Señor?, ¿estoy obedeciendo sus mandamientos?
2.       La venida del Mesías (v.24-27)
Se ha dado un plazo de 490 años (semana=7años) para que se haga justicia y se unja el lugar santísimo. Antes de la venida de Cristo, Jerusalén fue destruido, pero antes de la primera venida de Cristo el templo fue levantado. Cuando Jesús vino, en su sacrificio se quedó solo (has sus discípulos lo dejaron). Luego de su muerte y resurrección, Jerusalén y el templo volvieron a ser destruidos durante los romanos. Esta destrucción fue liderada por el anticristo (príncipe). En el futuro, el anticristo hará un pacto con Israel para reconstruir el templo por 7 años, pero a los 3.5 años volverá a destruir y atacar a los judíos (pueblo de Dios)
Preg.Aplic.: ¿Me estoy aferrando a las cosas materiales que son pasajeras y que pueden ser destruidas?, ¿entiendo que Su Palabra es real porque se ha cumplido con la primera venida de Cristo el Mesías?, ¿he aceptado a Cristo como mi Señor y Salvador?, ¿confío y creo en los demás sin medir consecuencias?, ¿estoy pidiendo sabiduría a Dios en mis consejos?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Equipo AATC

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Daniel 9- Parte 1


Daniel 9-Parte 1
1 Darío hijo de Asuero, que era de la nación de los medos, llegó a ser rey de los caldeos. En el primer año 2 de su reinado yo, Daniel, logré entender en los escritos el número de años que el Señor había anunciado al profeta Jeremías: la desolación de Jerusalén habría de durar setenta años.
3 Volví entonces mi rostro a mi Dios y Señor, para pedir su ayuda con oración y ruego. Me puse a ayunar, y me cubrí de cilicio y de ceniza. 4 Y ésta fue mi oración al Señor mi Dios; ésta fue mi confesión:
Señor, Dios grande y digno de ser temido, que cumples tu pacto y tu misericordia con los que te aman y cumplen tus mandamientos:
5 Hemos pecado, hemos hecho lo malo, hemos sido impíos y rebeldes; ¡nos hemos apartado de tus leyes y mandamientos!
6 No obedecimos a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros príncipes y a nuestros padres, y a todo el pueblo de la tierra.
7 Tuya, Señor, es la justicia, y nuestra es la vergüenza, vergüenza que hoy llevan todos en Judá, todos los habitantes de Jerusalén, todo israelita, cercano y lejano, todos los que, por rebelarse contra ti, viven ahora en los países adonde los echaste.
8 Señor, nuestra es la vergüenza, y de nuestros padres, príncipes y reyes, porque todos hemos pecado contra ti.
9 Pero tú, Señor y Dios nuestro, eres un Dios misericordioso, que sabe perdonar, a pesar de que nos hemos rebelado contra ti 10 y no hemos obedecido tu voz; ¡no hemos obedecido las leyes que tú, Señor y Dios nuestro, nos propusiste por medio de tus siervos los profetas.
11 Todo Israel ha transgredido tu ley; se apartó de ti para no obedecerte.
¡Por eso nos han sobrevenido la maldición y el juramento escritos en la ley de Moisés, tu siervo, porque contra ti hemos pecado!
12 Y tú has cumplido tus advertencias contra nosotros, y contra los jefes que nos gobernaron y trajeron tan grande mal sobre nosotros.
¡Nunca antes se hizo bajo el cielo lo que se ha hecho contra Jerusalén!
13 Todo este mal nos ha sobrevenido, tal y como está escrito en la ley de Moisés.
No hemos implorado tu favor, Señor y Dios nuestro; no nos apartamos de la maldad ni entendimos tu verdad.
14 Por eso tú, Señor, observaste nuestra maldad y la hiciste volverse contra nosotros, porque tú, Señor y Dios nuestro, eres justo en todo lo que haces, y nosotros no obedecimos tu voz.
15 Ahora pues, Señor y Dios nuestro, que con gran poder sacaste de Egipto a tu pueblo y te ganaste el renombre que hoy tienes: ¡hemos pecado, hemos actuado con impiedad!
16 Pero actúa, Señor, conforme a tu justicia y aparta tu ira y tu furor de Jerusalén; ¡apártalos de tu ciudad y de tu santo monte!
¡Por nuestros pecados y por la maldad de nuestros padres Jerusalén y nosotros somos el oprobio de nuestros vecinos!
17 Dios nuestro, ¡oye la oración de este siervo tuyo!
¡Oye sus ruegos, Señor, y por tu amor haz resplandecer tu rostro sobre tu derruido santuario!
18 ¡Inclina, Dios mío, tu oído, y escúchanos!
¡Abre tus ojos, y mira nuestra desolación y la ciudad sobre la que se invoca tu nombre!
¡A ti elevamos nuestros ruegos, no porque confiemos en nuestra justicia sino porque confiamos en tu gran misericordia!
19 ¡Señor, Señor, óyenos y perdónanos! ¡Préstanos atención, Señor, y actúa!
Por amor a ti mismo, Dios mío, ¡no tardes!, que tú nombre se invoca sobre tu ciudad y tu pueblo.

LA ORACION DE INTERSECION DE DANIEL ANTE DIOS
Daniel eleva una oración de intercesión ante Dios por su pueblo.
Daniel entiende que están en el proceso del castigo de Dios contra Jerusalén por sus rebeldías y pecado. Entonces busca al Señor en ayuno y cilicio (v.1-3)
·         ADORACION. Glorifica a Dios grande y misericordioso (v.4)
·         RECONOCMIENTO Y CONFESION
o   Reconoce sus pecados (se identifica con Israel) que se han apartado de los mandamientos. Hay vergüenza y todo Israel ha pecado (v.5; 8; 11)
o   Lamenta no haber escuchado a los profetas que trajeron sus mensajes a Israel, líderes y pueblo (v.6)
o   Israel fue echado de sus tierras por sus infidelidades (v.7)
o   Nos hemos rebelado al Dios compasivo (v.9)
o   No hemos obedecido su voz y sus enseñanzas con los profetas (v.10)
o   Dios ha confirmado su juicio (v.12)
o   Han venido calamidades porque no han buscado a Dios ni dejado los pecados ni obedecido su voz (v.13-14)
o   Daniel implora a la misericordia de Dios confesando los pecados, pide acorde a su justicia que aparte su ira con su pueblo y Jerusalén (v.15-16)
·         CLAMOR FINAL.
o   Escucha la oración e inclina tu oído, abre tus ojos y mira los sufrimientos de tu pueblo. El no pide sido por sus méritos sino apela a la gran compasión de Dios (v.17-18)
o   Pide que perdone y atienda prontamente a Israel por amor a su nombre y por el clamor que se hace hoy (v.19)
Preg. Aplic.: ¿Estoy adorando a Dios y reconociendo Su soberanía?, ¿estoy confesando mis pecados y todo aquello que me avergüenza ante Dios?, ¿estoy verdaderamente arrepentido y dispuesto a dejar todo pecado y rebeldía al Señor?, ¿estoy dispuesto y decido obedecer al Señor y sus mandamientos?, ¿estoy intercediendo por los pecados de mi familia, empresa, organización, país, etc?, ¿creo y confío en la misericordia de Dios?, ¿tengo fe en la restauración de Dios?, ¿me allano a sus tiempos y confío en el fin de las desolaciones?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Equipo AATC


martes, 24 de septiembre de 2019

Daniel 8


Daniel 8
1 En el año tercero del reinado del rey Belsasar, yo, Daniel, tuve una visión, además de la que antes había tenido. 2 En esa visión, vi que estaba yo en las márgenes del río Ulay, en Susa, que es la capital del reino, en la provincia de Elam. 3 Al levantar la vista, allí junto al río vi un carnero. Tenía dos cuernos muy largos, aunque uno de ellos era más largo que el otro y le había crecido después. 4 Vi también que el carnero embestía con sus cuernos hacia el poniente, el norte y el sur, y que ninguna bestia podía enfrentársele ni librarse de su poder; hacía todo lo que quería, y se ufanaba de ello.
5 Mientras yo trataba de entender esto, por el lado poniente apareció un macho cabrío, que sin siquiera tocar el suelo se dispuso a atacar toda la tierra. Tenía entre los ojos un cuerno muy prominente. 6 Cuando llegó adonde estaba el carnero de dos cuernos, que yo había visto en la ribera del río, se lanzó contra él con todas sus fuerzas. 7 Yo vi cuando llegó hasta el carnero y lo atacó; lo hirió y le quebró sus dos cuernos, y el carnero no tenía fuerzas para hacerle frente, así que lo derribó y lo pisoteó, y no hubo nadie que lo librara de su poder. 8 Y este macho cabrío se hizo muy poderoso; pero en la cumbre de su poder se le quebró el cuerno más largo, y en su lugar salieron otros cuatro cuernos de gran tamaño, que se lanzaron contra los cuatro vientos del cielo.
9 De uno de ellos salió un cuerno pequeño, que creció mucho hacia el sur, hacia el oriente, y hacia la tierra gloriosa. 10 Tan grande llegó a ser que desafió al ejército del cielo, y hasta echó por tierra y pisoteó a parte de ese ejército y de las estrellas. 11 Incluso desafió al príncipe de los ejércitos, y por causa de él se suspendió el sacrificio continuo y se echó por tierra el lugar del santuario. 12 Por causa del pecado del pueblo le fue entregado el ejército, junto con el continuo sacrificio; y echó por tierra la verdad, e hizo cuanto quiso, y en todo prosperó.
13 Entonces oí que uno de los santos hablaba, y que otro de los santos le preguntaba:
«¿Hasta cuándo durará la visión del sacrificio continuo, y el pecado desolador de permitir que el santuario y el ejército sean pisoteados?»
14 Y aquél dijo:
«Hasta que hayan pasado dos mil trescientas tardes y mañanas. Después de eso, el santuario será purificado.»
15 Mientras yo, Daniel, contemplaba esta visión y trataba de entenderla, apareció ante mí alguien con apariencia humana. 16 Entonces, desde las márgenes del río Ulay oí la voz de un hombre que gritaba:
«¡Gabriel, explícale a éste la visión!»
17 Gabriel se acercó a mí, lo cual me llenó de temor, así que incliné mi rostro. Pero Gabriel me dijo:
«Debes entender, hijo de hombre, que la visión se refiere a los últimos tiempos.»
18 Mientras Gabriel me hablaba, yo me quedé dormido y boca abajo. Pero Gabriel me tocó y me hizo ponerme de pie. 19 Entonces dijo:
«Presta atención, que voy a enseñarte lo que sucederá cuando cese la ira de Dios. Esto es para el tiempo del fin. 20 Tú viste un carnero con dos cuernos; esos dos cuernos son los reyes de Media y de Persia, 21 y el macho cabrío es el rey de Grecia. El cuerno grande que tenía entre los ojos es el primer rey. 22 El cuerno que fue quebrado, y los cuatro cuernos que salieron en su lugar, significa que de esa nación surgirán cuatro reinos, aunque no tan fuertes como ella. 23 Cuando estos reinos lleguen a su fin y los pecadores lleguen al colmo de su maldad, se levantará un rey despótico e intrigante. 24 Llegará a tener mucho poder, pero no por méritos propios, y causará grandes daños, pues actuará de manera arbitraria; será tal su éxito que destruirá a pueblos poderosos y al pueblo de los santos. 25 Sus hechos llevarán la marca de la astucia y del engaño; se llenará de soberbia y arteramente destruirá a muchos pueblos, y desafiará al Príncipe de los príncipes. Pero será derrotado, y no por la intervención humana. 26 La visión que tuviste de las tardes y mañanas es verdadera, pero tú debes mantenerla en secreto porque aún falta mucho tiempo.»
27 Yo, Daniel, me quedé sin fuerzas, y durante algún tiempo estuve enfermo. Una vez restablecido, volví a ocuparme de los negocios del rey, aunque me quedé espantado por causa de la visión, pues no la entendía.

LA VISION DE LOS ULTIMOS DIAS
En este capítulo 8, Daniel tiene una visión de los últimos tiempos que ha cualquiera podría crear temor y carga.
1.       Listado de la visión (v.1-14; 20-25)
·         Vio a un carnero que tenías dos cuernos uno más grande que el otro. Se engrandeció (v.3-4; v.20) à Reyes de Media y Persia, Persia era el cuerno más grande
·         Apareció un macho cabrío y tenía un cuerno prominente (v.5; 21) à Grecia y su primer rey Alejandro Magno
·         El macho cabrío venció al carnero, se hizo poderoso, se le rompió su cuerno y le nacieron 4 cuernos (v.6-8; 22)  à Luego de su reinado de Alejandro Magno, Grecia se dividió en 4 reinados a cargo de sus generales
·         De uno de los cuatro, salió un cuerno pequeño que creció mucho hasta el ejército del cielo e hizo caer parte del ejército. Se engrandeció contra el jefe del ejército, quitó el sacrificio y el santuario (v.9-12; 23-25)  à Es una referencia al rey Antioco Epifanes que persiguió a los judíos y destruyó el templo. Asimismo, es una referencia al anticristo que perseguirá a la iglesia, y cuya profecía está en proceso de cumplimiento
·         Los ángeles preguntan hasta cuándo durará la transgresión contra Israel y el lugar santo. Se señala 2,300 tardes y mañanas (v.13-14) à Se refiere al tiempo que Antioco Epifanes persiguió a los judíos y que terminó con la rebelión de la Macabeos que restauró el culto a Dios
Preg.Aplic.: Analizando la historia, vemos cómo lo que Dios reveló a Daniel se ha estado cumpliendo. ¿Qué estoy haciendo con la información?, ¿cómo estoy afrontando el futuro?, ¿con miedos y pánico, con esperanza?, ¿tengo fe de que Dios puede obrar milagros ante ataques a nuestras vidas tal como protegió a Su pueblo?
2.       La reacción de Daniel (v.15-19; 26-27)
Daniel está muy impactado por la visión, y el ángel Gabriel le va a explicar parte del significado de la visión. A pesar de ello, Daniel queda espantado, agotado y enfermo.
Preg. Aplic.: ¿Cómo estoy actuando cuando recibo malas noticias?, ¿sufro y soy real en mis sentimientos?, ¿estoy dejando en oración a Dios todas mi cargas y frustraciones?, ¿confío en la sabiduría de Dios para que aclare todos mis pensamientos?, ¿estoy confiando y viviendo en esperanza el futuro guiándome de la mano de Dios?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Equipo AATC


jueves, 19 de septiembre de 2019

Daniel 7


Daniel 7
1 En el primer año del reinado de Belsasar en Babilonia, Daniel tuvo un sueño, y acudieron a su mente varias visiones. Esto sucedió mientras estaba acostado, pero más tarde escribió lo que soñó para contar lo que más le impresionó. 2 Y dijo:
«Una noche, yo, Daniel, tuve una visión, en la que veía que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar. 3 Del mar vi salir cuatro bestias enormes, diferentes la una de la otra. 4 La primera parecía un león, pero tenía alas de águila. Yo la estuve mirando hasta que le arrancaron las alas, la levantaron del suelo y la hicieron pararse sobre sus patas, como los seres humanos. Entonces se le dio un corazón humano.
5 »También vi una segunda bestia, parecida a un oso. Se apoyaba más en un lado que en el otro, y tenía tres costillas entre los dientes. Oí que se le dijo: “Levántate, devora mucha carne.” 6 Después de esto vi una tercera bestia. Parecía un leopardo, pero en la espalda tenía cuatro alas de ave, y también cuatro cabezas. A esta bestia se le dio poder para reinar. 7 Y esa misma noche, mientras tenía estas visiones, vi una cuarta bestia, espantosa y terrible, y extremadamente fuerte. Tenía unos enormes colmillos de hierro con los que devoraba y desmenuzaba todo, y con sus patas pisoteaba las sobras. Comparada con todas las bestias que antes vi, era muy diferente, pues tenía diez cuernos.
8 »Mientras contemplaba yo los cuernos, vi que de entre ellos salía un cuerno más pequeño, y que delante de él fueron arrancados tres de los primeros cuernos. También pude ver que los ojos de este cuerno parecían los de un ser humano, y que hablaba con aires de grandeza.
9 »Mientras yo miraba, se colocaron varios tronos, y un Anciano entrado en años se sentó. Su vestido era blanco como la nieve, y su cabello era semejante a lana limpia; su trono era una llama de fuego, y las ruedas del trono eran un fuego ardiente. 10 De su presencia manaba un río de fuego, y a su servicio estaba una multitud imposible de ser contada. El Juez se sentó, y los libros fueron abiertos. 11 A mí me llamaba la atención la estruendosa e insolente voz del cuerno, y me quedé mirando hasta que mataron a la bestia y destrozaron su cuerpo, que luego fue quemado en el fuego. 12 A las otras bestias se les había quitado también su dominio, aunque se les prolongó la vida durante cierto tiempo.
13 »Mientras tenía yo esta visión durante la noche, vi que en las nubes del cielo venía alguien semejante a un hijo de hombre, el cual se acercó al Anciano entrado en años, y hasta se le pidió acercarse más a él. 14 Y se le dio el dominio, la gloria y el reino, para que todos los pueblos y naciones y lenguas le sirvieran. Y su dominio es eterno y nunca tendrá fin, y su reino jamás será destruido.
15 »Yo, Daniel, me quedé sumamente perturbado de espíritu, y estas visiones que tuve me dejaron atónito. 16 Me acerqué entonces a uno de los que allí estaban, y le pregunté la verdad acerca de todo esto. Y aquél habló conmigo y me hizo saber lo que todo esto significaba: 17 Las cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra. 18 Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y lo poseerán hasta la eternidad y para siempre.
19 »Tuve entonces el deseo de conocer la verdad acerca de la cuarta bestia, la cual era tan diferente de las otras, tan espantosa y con colmillos de hierro y garras de bronce, que todo lo devoraba y desmenuzaba, y que con sus patas pisoteaba las sobras. 20 Quise también saber acerca de los diez cuernos que tenía en la cabeza, y del otro cuerno que le había salido, y delante del cual habían caído tres de ellos. Este mismo cuerno tenía ojos, y una boca muy insolente, y se veía más grande que los otros cuernos. 21 Y vi entonces que este cuerno luchaba contra los santos, y los vencía, 22 hasta que vino el Anciano entrado en años y dictó sentencia en favor de los santos del Altísimo; y llegado el momento, los santos recibieron el reino.
23 »Y aquél me dijo: “La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, diferente de todos los otros reinos, pues devorará, trillará y despedazará a toda la tierra. 24 Y los diez cuernos significan que de aquel reino surgirán diez reyes, y que después de ellos surgirá otro rey, diferente de los primeros, que derribará a tres reyes. 25 Blasfemará contra el Altísimo, y quebrantará a sus santos, y hasta intentará cambiar los tiempos y la ley, pues le serán entregados durante un tiempo, y tiempos, y medio tiempo. 26 Pero cuando el Juez ocupe el trono, se le quitará el dominio, y será destruido y arruinado hasta el fin. 27 Entonces se dará al pueblo de los santos del Altísimo el reino y el dominio y la majestad de los reinos bajo el cielo. Y su reino será un reino eterno, y todos los poderes le servirán y lo obedecerán.”
28 »Dicho esto, aquél no dijo más. Pero yo, Daniel, me quedé muy perturbado en mis pensamientos y mi rostro se demudó. Pero todo esto lo guardé en mi corazón.»

LA VISION DE LAS 4 BESTIAS Y DEL REINADO FINAL DE LA IGLESIA
Daniel se encuentra acongojado y preocupado por lo que vendrá. Y es entendible porque ha tenido una revelación de la historia y él está al inicio, pero no tiene una visión completa.
Nota: Por mi lado, yo que estoy viviendo en la última etapa de la historia también me angustio y me preocupo por lo que pasa hoy. Pero el estudio de Daniel me anima a buscar a Dios y a tener una visión de esperanza en el futuro.
1.       La visión de las 4 bestias (v.1-8; 15-28)
Daniel tiene un sueño y tiene una visión de 4 bestias.
·         La primera, era como un león y tenía alas de águila, aunque se le quitaron las alas y le hicieron como hombre.
Interpretación: Reino de Babilonia
·         La segunda, era como un oso y tenía 3 costillas en sus dientes.
Interpretación: Reino de Medo-Persa
·         La tercera, era como un leopardo con 4 alas de ave, 4 cabezas y tuvo dominio. Interpretación: Reino de Grecia
·         La cuarta, era terrible y espantosa, con dientes de hierro y garra de bronce era destructora. Tenía 10 cuernos, pero surgió un cuerno pequeño con ojos y hablaba con arrogancia.
Interpretación: Imperio Romano que se extiende hasta hoy. Y el cuerno pequeño es una referencia al anticristo.
Preg.Aplic.: ¿Estoy buscando conocer el futuro y si no lo sé soy capaz de consultar a adivinos para que me “lean el futuro”?, ¿estoy confiando y creyendo que Dios tiene el control de todo?
2.       El juicio de Dios (v.9-14)
Se levantó el Anciano de Días (Dios) con todo poder. Se sentó a juzgar. El cuerno pequeño (anticristo) siguió rebelde, pero fue matado y lanzado al fuego. Las otras bestias existieron por tiempo limitado. Luego apareció, el Hijo de Hombre (Jesucristo) ante Dios, y se le dio poder y autoridad, gobernará por siempre.
Preg. Aplic.: ¿Creo y confío en la soberanía de Dios?, ¿me acojo y dependo de la justicia del Señor?, ¿creo en Cristo como mi Señor y Salvador?, ¿llevo una vida de fe confianza en el futuro?
3.       La interpretación de las visiones de Daniel (v.15-28)
Daniel pide explicación de lo visto: las 4 bestias son 4 reinados, los 10 cuernos de la cuarta bestia son 10 reyes, y el cuerno pequeño (anticristo) es un rey rebelde que hablará contra Dios y afligirá a los santos (iglesia, cristianos), pero por tiempo limitado. Al final, Dios hará justicia, se le quitará poder y será destruido y los santos reinarán por siempre.  
Preg.Aplic.: ¿Soy consciente de que estamos viviendo los últimos tiempos?, ¿estoy padeciendo alguna persecución por causa de mi fe?, ¿comprendo que todos los medios de comunicación y el acceso a una mayor tecnología me alejan de Dios y buscan cambiar mi fe?, ¿estoy buscando más a Dios hoy que hay más presión demoniaca?, ¿mi vida tiene esperanza en medio de tanta violencia en mi medio?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Equipo AATC

martes, 17 de septiembre de 2019

Daniel 6


Daniel 6
1 Darío tomó la decisión de constituir sobre su reino ciento veinte sátrapas que se encargaran del gobierno. 2 Sobre ellos puso a tres gobernadores, a quienes los sátrapas debían rendir cuentas, para que los intereses del rey no se vieran afectados. Uno de los tres gobernadores era Daniel, 3 aunque Daniel estaba por encima de los sátrapas y los gobernadores porque en él radicaba un espíritu superior. Incluso, el rey pensaba ponerlo a cargo de todo el reino. 4 Por eso los gobernadores y los sátrapas buscaban la ocasión de acusar a Daniel en lo que tuviera relación con el reino, pero no podían hallarla, ni tampoco acusarlo de ninguna falta, porque él era confiable y no tenía ningún vicio ni cometía ninguna falta. 5 Finalmente, dijeron: «Nunca vamos a hallar la ocasión de acusar a este Daniel, a menos que la busquemos en algo que tenga que ver con la ley de su Dios.»
6 Dicho esto, los gobernadores y los sátrapas se presentaron juntos ante el rey, y le dijeron:
«¡Que viva para siempre Su Majestad, el rey Darío!
7 Todos los gobernadores, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes del reino han acordado por unanimidad pedir a Su Majestad que promulgue un edicto real, y que lo confirme, ordenando que cualquiera que en los treinta días siguientes demande el favor de cualquier dios o persona que no sea Su Majestad, sea arrojado al foso de los leones. 8 Tenga a bien Su Majestad confirmar este edicto, y firmarlo, para que conforme a la ley de Media y de Persia, no pueda ser revocado.»
9 El rey firmó el edicto y la prohibición.
10 Y cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, abrió las ventanas de su alcoba que daban hacia Jerusalén, y tres veces al día se arrodillaba y oraba a su Dios, dándole gracias como acostumbraba hacerlo.
11 Pero aquellos hombres se juntaron y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios, 12 así que fueron ante el rey y, haciendo referencia al edicto real, dijeron:
«¿No es verdad que Su Majestad ha confirmado un edicto, el cual ordena que cualquiera que en los treinta días siguientes pida el favor de cualquier dios o persona sea echado en el foso de los leones? ¡A menos, claro, que pida el favor de Su Majestad!»
El rey respondió:
«En efecto. Y conforme a la ley de Media y de Persia, ese edicto no puede ser revocado.»
13 Al instante, ellos respondieron al rey:
«¡Pues Daniel, que es uno de los cautivos de Judá, no respeta a Su Majestad ni acata el edicto que Su Majestad ha confirmado! ¡Al contrario, tres veces al día pide el favor de su Dios!»
14 Cuando el rey oyó esto, se puso muy apesadumbrado y resolvió librar a Daniel. Hasta la puesta del sol hizo todo lo posible por ponerlo a salvo, 15 pero aquellos hombres lo rodearon y le dijeron:
«Su Majestad seguramente sabe que, según la ley de Media y de Persia, ningún edicto o decreto confirmado por el rey puede ser abrogado.»
16 El rey dio entonces la orden de que llevaran a Daniel al foso de los leones, y lo arrojaran allí. Sin embargo, le dijo a Daniel:
«El Dios a quien tú sirves sin cesar habrá de librarte.»
17 Enseguida trajeron una piedra y la pusieron sobre la entrada del foso, y el rey la selló con su anillo y con el anillo de sus príncipes, para que la orden acerca de Daniel no fuera alterada. 18 Después de eso, el rey se fue a su palacio y se acostó sin comer nada. Tampoco permitió que tocaran para él instrumentos de música, y hasta el sueño se le fue.
19 Muy de mañana, el rey se levantó y lo primero que hizo fue dirigirse al foso de los leones. 20 Cuando estuvo cerca del foso, con voz triste pero fuerte llamó a Daniel y le dijo:
«Daniel, siervo del Dios viviente, a quien tú sirves sin cesar, dime: ¿pudo tu Dios librarte de los leones?»
21 Daniel le respondió:
«¡Que viva Su Majestad para siempre! 22 Mi Dios envió a su ángel para que cerrara las fauces de los leones y no me hicieran daño. Y es que delante de Dios soy inocente, y aun delante de Su Majestad, pues no he cometido ningún mal.»
23 Al escucharlo, el rey se alegró mucho, y mandó que sacaran del foso a Daniel. Y cuando lo sacaron, salió ileso porque había confiado en su Dios. 24 Entonces el rey mandó traer a los que habían acusado a Daniel, y que los arrojaran al foso de los leones junto con sus hijos y sus mujeres. Y aún no habían llegado al fondo del foso cuando los leones ya se habían lanzado sobre ellos y les habían despedazado todos los huesos.
25 Después, el rey Darío escribió lo siguiente para todos los pueblos, naciones y lenguas que habitaban en el país:
«Que la paz les sea multiplicada. 26 Con este decreto ordeno que, en toda la extensión de mi reino, todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel. Porque él es el Dios viviente; él permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido. ¡Su dominio perdurará hasta el fin! 27 El salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra. ¡Él es quien ha salvado a Daniel de las fauces de los leones!»
28 Y Daniel fue prosperado durante los reinados de Darío y de Ciro el persa.

DANIEL ES LIBRADO POR DIOS DE LOS LEONES
En este capítulo 6 se relata una nueva historia de Daniel. El muestra su integridad y fe en Dios, y el Señor lo libera de sus enemigos y todo mal.
1.       La integridad de Daniel (v.1-9)
Daniel fue uno de los 3 funcionarios sobre 129 sátrapas puesto por Darío. Y sobresalía entre todos porque tenía un espíritu extraordinario y el rey quería ponerlo sobre su reino. Unos funcionarios y sátrapas buscaron como acusarle, revisaron su trabajo y no hallaron corrupción porque era fiel y no había negligencia en sus labores. Ven que solo pueden atacar a Daniel por su Dios. Por ello, crean un mandato y proponen al rey, que nadie clame a ningún dios fuera del rey, al que desobedezca será lanzado al foso de los leones.
Preg.Aplic.: ¿En mi trabajo, estoy destacando por ser fiel y diligente?, ¿estoy adorando a Dios con mi trabajo?, ¿soy íntegro y libre de corrupción en los negocios que realizo?, ¿estoy padeciendo dificultades por causa de mi fe?, ¿estoy dispuesto a ceder a mi fe e integridad por el dinero o por perder el trabajo?
2.       La fe y dependencia de Daniel (v.10-16)
Cuando Daniel supo del edicto continúo orando de rodillas 3 veces al día dando gracias, como siempre al Señor. Los calumniadores espían a Daniel y van con el chisme al rey. Piden que lo castigue por no cumplir el edicto. Daniel es traído y lanzado al foso de los leones. El rey le dice que su Dios lo libre. El pozo fue sellado.
Preg.Aplic.: ¿Cuándo hay dificultades, estoy doblando rodillas y buscando a Dios, o me rebelo y cuestiono a Dios?, ¿Cuál es mi actitud frente a las calumnias, busco en Dios su protección o sólo pienso mal y me lleno de odio?, ¿tengo fe y confianza de que Dios me puede librar de todo mal?
3.       Dios libra a Daniel  (v.18-28)
El rey busca de madrugada a Daniel y le pregunta si está bien y si su Dios lo ha librado. Daniel le responde que el Señor mandó cerrar la boca de los leones, está ileso, porque fue hallado justo ante Dios y ante el rey. Dario mandó sacar a Daniel porque había confiado en su Dios. El rey lanzó a los acusadores con sus familias al foso de los leones. Asimismo, redacta un edicto donde exige que tiemblen ante el Dios de Daniel porque es eterno, todopoderoso y ha librado a Daniel.
Preg.Aplic.: ¿Está el Señor cerrando la boca de los leones que me quieren hacer mal?, ¿si hoy soy examinado internamente seré halado integro ante Dios?, ¿estoy obedeciendo los mandamientos del Señor?, ¿estoy creyendo y confiando en milagros imposibles que Dios puede hacer hoy?, ¿estoy dejando a Dios todos los imposibles de mi vida?, ¿mi vida está siendo de influencia a mis jefes, compañeros, vecinos y familia?, ¿mi vida glorifica a Dios en todo?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Equipo AATC


lunes, 16 de septiembre de 2019

Daniel 5


Daniel 5
1 El rey Belsasar ofreció un gran banquete a mil de sus príncipes, y en presencia de todos ellos bebió vino en exceso. 2 Animado por el vino, Belsasar mandó traer los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor, su padre, había sustraído del templo de Jerusalén, para que bebieran en ellos tanto él como sus invitados de importancia, y sus mujeres y concubinas. 3 Y así, le fueron llevados los vasos de oro que se habían sustraído del templo de Dios en Jerusalén, y el rey y sus invitados bebieron en ellos, lo mismo que sus mujeres y concubinas. 4 Embriagados de vino alabaron a los dioses de oro, plata, bronce, hierro, madera y piedra.
5 En ese mismo instante aparecieron los dedos de una mano humana que, a la luz del candelero, escribía sobre la parte blanca de la pared del palacio. Al ver el rey la mano que escribía, 6 se puso pálido y, sin saber qué pensar de esto, perdió las fuerzas y las rodillas comenzaron a temblarle. 7 Con grandes gritos, mandó llamar a los magos, hechiceros, adivinos y sabios de Babilonia, y les dijo:
«A quien pueda leer lo que está allí escrito, y me diga lo que significa, se le vestirá de púrpura, se le pondrá un collar de oro en el cuello, y se le nombrará tercer señor del reino.»
8 Todos los sabios del reino fueron llevados ante el rey, pero ninguno de ellos pudo leer la escritura ni decir al rey su significado. 9 Eso preocupó mucho al rey Belsasar, quien se puso pálido mientras sus príncipes no sabían qué hacer. 10 Pero la reina, que al oír las palabras del rey y de sus príncipes había entrado al salón del banquete, dijo:
«¡Que Su Majestad viva para siempre! No se preocupe Su Majestad con esos pensamientos que tiene, ni se ponga pálido. 11 En el reino de Su Majestad hay un hombre en el que habita el espíritu de los dioses santos. Cuando el padre de Su Majestad vivía, se encontró que dicho hombre estaba iluminado por la inteligencia y la sabiduría que sólo tienen los dioses. A ese hombre, Nabucodonosor, padre de Su Majestad, lo constituyó jefe de todos los magos, astrólogos, hechiceros y adivinos, 12 porque en él se halló un espíritu mayor de ciencia y entendimiento para interpretar sueños, descifrar enigmas y resolver dudas. Ese hombre es Daniel, a quien el padre de Su Majestad puso por nombre Beltsasar. Mande Su Majestad llamar a Daniel, y él le dirá lo que significa esa escritura.»
13 Cuando Daniel fue llevado a la presencia del rey, éste le dijo:
«¿Eres tú el Daniel que mi padre trajo de Judea, que vino entre los cautivos de Judá? 14 He oído decir que el espíritu de los dioses santos está en ti, y que en ti se halla más luz, entendimiento y sabiduría. 15 Han sido traídos a mi presencia sabios y astrólogos, para que lean esta escritura y me digan lo que significa, pero ninguno de ellos ha podido decirme lo que esto significa. 16 Sin embargo, he oído decir que tú puedes hacer interpretaciones y resolver dificultades. Si puedes leer esta escritura y decirme ahora lo que significa, serás vestido de púrpura, se te pondrá en el cuello un collar de oro, y se te nombrará tercer señor del reino.»
17 Allí, en presencia del rey, Daniel respondió:
«Su Majestad puede reservarse esos dones, o puede darlos a otros como recompensa Yo descifraré para Su Majestad esta escritura, y le diré lo que significa. 18 El Dios Altísimo dio al rey Nabucodonosor, padre de Su Majestad, el reino, la grandeza, la gloria y la majestad. 19 Por causa de la grandeza que Dios le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban de miedo ante él, y él le quitaba la vida o se la daba a quien quería; a unos los engrandecía y a otros los humillaba. 20 Pero su corazón se envaneció, y se endureció su espíritu orgulloso, y por eso fue depuesto del trono y despojado de su gloria. 21 Expulsado de entre los hombres, su mente se volvió semejante a la de las bestias, y convivió con los asnos monteses. Fue alimentado con hierba, como los bueyes, y su cuerpo lo empapó el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Dios Altísimo es el señor del reino de los hombres, y que él entrega dicho reino a quien él quiere. 22 Pero Su Majestad Belsasar no ha humillado su corazón ante Dios, aun cuando sabe todo esto y es hijo del rey Nabucodonosor. 23 Lejos de eso, Su Majestad, en su soberbia, se ha levantado contra el Señor del cielo, ha mandado traer los vasos del templo de Dios, y tanto Su Majestad como sus invitados, y sus mujeres y concubinas, han bebido vino en ellos. Y no sólo eso, sino que Su Majestad ha dado alabanza a dioses de plata y oro, y de bronce, hierro, madera y piedra, ¡dioses que ni ven ni oyen nada, ni saben nada! En cambio, Su Majestad nunca ha honrado al Dios en cuya mano está su vida y todos sus caminos.
24 »Por eso ha salido de la presencia de Dios la mano que ha trazado esta escritura. 25 Lo que la escritura dice es lo siguiente: MENE, MENE, TEKEL, PARSIN. 26 Y lo que significa es: MENE: Dios ha llamado a cuentas al reino de Su Majestad, y le ha puesto fin. 27 TEKEL: Dios ha pesado a Su Majestad en una balanza, y su peso deja mucho que desear. 28 PARSIN: Dios ha dividido el reino de Su Majestad, y se lo ha dado a los medos y a los persas.»
29 Belsasar ordenó entonces que Daniel fuera vestido de púrpura, que se le pusiera en el cuello un collar de oro, y que se le proclamara como el tercer señor del reino.
30 Esa misma noche Belsasar, rey de los caldeos, murió asesinado, 31 y el reino quedó en manos de Darío de Media, cuando éste tenía sesenta y dos años.

EL JUICIO DE DIOS CONTRA EL REY BELSASAR
Belsasar es el nuevo rey de Babilonia en re-emplazo de su padre Nabucodonor. Al igual que su padre cae en vanagloria y es juzgado por Dios.
1.       Belsasar peca contra Dios (v.1-9)
Belsasar hace un banquete para sus nobles y manda traer los vasos de oro y plata del templo de Jerusalén. Beben con ellos y adoran a sus dioses de oro, plata, bronce, etc. Y de pronto, aparece una mano que escribe un mensaje en la pared del palacio. El rey de demuda y queda desencajado. Manda llamar a todos los sabios para que le den la revelación y nadie puede responder. El rey se enferma.
Preg.Aplic.: ¿Estoy disfrutando de prosperidad material y de éxito por mi posición en la sociedad?, ¿estoy disfrutando de mis glorias pasajeras y me estoy vanagloriando?, ¿estoy adorando a otros dioses como el dinero, fama, posición, estatus, títulos, etc.?, ¿he dejado a Dios de lado y no me conduzco con temblor y en obediencia a sus ordenanzas?, ¿estoy padeciendo dificultades por mi avaricia y pecados?
2.       El juicio de Dios contra Belsasar (v.10-31)
La reina aconseja al rey que llame a Daniel. El rey lo llama y le pide que le dé la interpretación de lo escrito. Daniel le recuerda como su padre logró gloria y riqueza, pero se enalteció contra Dios, y fue lanzado a vivir como loco y animal, y fue repuesto cuando se humilló ante Dios. Pero el rey no se ha humillado, al contrario ha provocado a Dios usando los vasos de su templo y adorando ídolos con ellos. La interpretación fue: Dios ha contado y pesado su vida, y ha decidido quitarle el reino que será dividido y dado a los persas. Daniel fue honrado. Y esa noche, Belsasar fue asesinado y lo reemplazó Dario el medo.
Preg.Aplic.: ¿Estoy escuchando los sabios consejos de mi esposa?, ¿vivo en humildad considerando los ejemplos pasados de rebeldías contra Dios?, ¿o al contrario, me enaltezco y rebelo contra Dios con mi conducta contraria a sus principios?, ¿estoy adorando y amando los puestos que tengo?, ¿Cómo estoy manejando el despedido intempestivo que estoy viviendo?, ¿estoy afrontado dificultades financieras a causa de mi autosuficiencia?, ¿hay en mi corazón humildad para volver a Dios?

Oremos,

Pedro A. Torres Guzmán
Equipo AATC