jueves, 30 de junio de 2011

Salmos 61

Salmos 61
1 Oye, oh Dios, mi clamor;  A mi oración atiende.
2 Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo,
3 Porque tú has sido mi refugio, Y torre fuerte delante del enemigo.
4 Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas. Selah
5 Porque tú, oh Dios, has oído mis votos; Me has dado la heredad de los que temen tu nombre.
6 Días sobre días añadirás al rey; Sus años serán como generación y generación.
7 Estará para siempre delante de Dios; Prepara misericordia y verdad para que lo conserven.
8 Así cantaré tu nombre para siempre, Pagando mis votos cada día.

QUE GRAN ALABANZA
El salmo 61 es una de mis canciones favoritas, la he cantado muchas veces en especial los vs. 1-3. Las enseñanzas del salmo son gigantes:
1.      El salmista ora y clama a Dios (v.1-2a). La oración con corazón humillado es la mejor receta en medio de la angustia. ¿Estoy orando a Dios?, ¿estoy clamando a El?
2.      Dios es su refugio y torre fuerte (v.2b-4). El salmista sabe que sólo en Dios está su verdadero refugio y que Dios lo protege como una torre fuerte. ¿El Señor es mi refugio?, ¿estoy protegido en mi Dios que es mi torre fuerte?
3.      El salmista ha cumplido sus promesas (v.5, 7-8). El salmista ha cumplido los votos que prometió a Dios. ¿Estoy cumpliendo mis promesas a Dios?, ¿estoy clamando a Dios para cumplirlas?
4.      Dios bendecirá el futuro del salmista (v. 6). Dios promete bendecir la vida del salmista. ¿El Señor está bendiciendo mis años?, ¿mi juventud está rendida a El?

Oremos,

Pedro

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